El C.V. Melilla femenino incorpora a Aída Barranco y Lucía Geysels

CVM 24-09-2020 - Voleibol

  • Barranco llega para ayudar en la recepción, mientras que Geysels aportará centímetros y ayudará principalmente en el bloqueo

El Melilla Sport Capital Voleibol de Primera Femenina comienza su segunda temporada en competición nacional. Tras la exitosa pasada campaña en la que destacaron las jugadoras locales Almudena Martín Rojas y Ana Muñoz como dos de las máximas anotadoras y en la que el conjunto melillista acabó octavo dejando muy buenas sensaciones y siendo uno de los mejores conjuntos en su casa, este año el equipo azulino se ha propuesto no sólo salvar la categoría sino intentar clasificarse para los play offs de ascenso a Superliga 2 Femenina.

Y para ello, el conjunto que dirige Lucía Buendía se ha hecho con dos nuevas incorporaciones de lujo que van a ayudar a las melillenses a estar un poco más arriba.

La primera en llegar ha sido Aída Barranco Utrera. La jugadora madrileña de 31 años y 167 centímetros suele jugar de líbero y destaca en defensa con una buena recepción, por lo que en el conjunto melillense es posible que juegue principalmente de receptora.

Viene de jugar el último curso en el Cartes, en Cabezón de la Sal, Cantabria, aunque ha desarrollado toda su carrera en Madrid. Formada en la escuela de voleibol de Colmenarejo, debutó en juveniles con el Club Voleibol Villalba con el que jugó tres temporadas.

Luego volvió a su club de origen en Colmenarejo donde ha desarrollado su carrera de líbero hasta el pasado año que probó suerte en tierras cántabras.

Viene con muchas ganas de aportar al equipo y de ayudar al club en sus aspiraciones por intentar lograr el ascenso o al menos luchar por él: “Me han puesto todo muy fácil desde el principio y el trato ha sido maravilloso. El grupo humano es genial, me han acogido muy bien y me motiva mucho el objetivo del ascenso. Todo lo que yo pueda aportar al equipo y lo que más le convenga al conjunto lo haré”.

La otra incorporación llega desde Argentina y se trata de la experimentada jugadora Lucía Geysels. Con 26 años, 183 centímetros de altura y una gran envergadura, la hispanoamericana viene a aportar presencia y centímetros al equipo, además de ser fundamental en los bloqueos y poseer un buen ataque. Ha jugado de opuesta y central principalmente y en el Melilla Sport Capital es probable que rote en estas dos posiciones según el rival del conjunto melillista.

De familia de voleibolistas, Lucía ha jugado desde muy pequeña destacando por su altura y su envergadura. Formada en las categorías inferiores del Club Tucamán de Gimnasia, jugó ya como profesional en San Lorenzo de Almagro y posteriormente en Lomas de Zamora, ambos destacados conjuntos bonaerenses.

Tras una breve pausa para ser madre se ha decidido a retomar su carrera deportiva en el conjunto melillense en donde se espera que ayude a las de Lucía Buendía a dar un salto de altura y calidad ya que es una jugadora que marca las diferencias dentro de la cancha: “Creo que el equipo está bien. Vamos a estar bien. Hay que entrenar mucho todavía, pero le tengo mucha fe al equipo. Creo que puedo aportar experiencia y muchas ganas para entre todas intentar lograr los objetivos”.

Teniendo en cuenta que algunas jugadoras de la cantera se han desvinculado por motivos laborales o de estudios y que varias jugadoras foráneas que el año pasado ayudaron al equipo no vuelven a estudiar a Melilla o lo harán tarde y sin el compromiso del pasado curso, el equipo agradece que lleguen jugadoras que profesionalicen el grupo y que aporten experiencia: “Nos vienen muy bien y nos van a ayudar mucho a dar un salto de calidad. No sabemos si podremos incorporar alguna jugadora más, sobre todo con el perfil de estudiante universitaria, pero por ahora estos son nuestros refuerzos y estamos contentas con ellas”, comenta Lucía Buendía sobre los fichajes.

El C.V. Melilla femenino incorpora a Aída Barranco y Lucía Geysels

  • Barranco llega para ayudar en la recepción, mientras que Geysels aportará centímetros y ayudará principalmente en el bloqueo

El Melilla Sport Capital Voleibol de Primera Femenina comienza su segunda temporada en competición nacional. Tras la exitosa pasada campaña en la que destacaron las jugadoras locales Almudena Martín Rojas y Ana Muñoz como dos de las máximas anotadoras y en la que el conjunto melillista acabó octavo dejando muy buenas sensaciones y siendo uno de los mejores conjuntos en su casa, este año el equipo azulino se ha propuesto no sólo salvar la categoría sino intentar clasificarse para los play offs de ascenso a Superliga 2 Femenina.

Y para ello, el conjunto que dirige Lucía Buendía se ha hecho con dos nuevas incorporaciones de lujo que van a ayudar a las melillenses a estar un poco más arriba.

La primera en llegar ha sido Aída Barranco Utrera. La jugadora madrileña de 31 años y 167 centímetros suele jugar de líbero y destaca en defensa con una buena recepción, por lo que en el conjunto melillense es posible que juegue principalmente de receptora.

Viene de jugar el último curso en el Cartes, en Cabezón de la Sal, Cantabria, aunque ha desarrollado toda su carrera en Madrid. Formada en la escuela de voleibol de Colmenarejo, debutó en juveniles con el Club Voleibol Villalba con el que jugó tres temporadas.

Luego volvió a su club de origen en Colmenarejo donde ha desarrollado su carrera de líbero hasta el pasado año que probó suerte en tierras cántabras.

Viene con muchas ganas de aportar al equipo y de ayudar al club en sus aspiraciones por intentar lograr el ascenso o al menos luchar por él: “Me han puesto todo muy fácil desde el principio y el trato ha sido maravilloso. El grupo humano es genial, me han acogido muy bien y me motiva mucho el objetivo del ascenso. Todo lo que yo pueda aportar al equipo y lo que más le convenga al conjunto lo haré”.

La otra incorporación llega desde Argentina y se trata de la experimentada jugadora Lucía Geysels. Con 26 años, 183 centímetros de altura y una gran envergadura, la hispanoamericana viene a aportar presencia y centímetros al equipo, además de ser fundamental en los bloqueos y poseer un buen ataque. Ha jugado de opuesta y central principalmente y en el Melilla Sport Capital es probable que rote en estas dos posiciones según el rival del conjunto melillista.

De familia de voleibolistas, Lucía ha jugado desde muy pequeña destacando por su altura y su envergadura. Formada en las categorías inferiores del Club Tucamán de Gimnasia, jugó ya como profesional en San Lorenzo de Almagro y posteriormente en Lomas de Zamora, ambos destacados conjuntos bonaerenses.

Tras una breve pausa para ser madre se ha decidido a retomar su carrera deportiva en el conjunto melillense en donde se espera que ayude a las de Lucía Buendía a dar un salto de altura y calidad ya que es una jugadora que marca las diferencias dentro de la cancha: “Creo que el equipo está bien. Vamos a estar bien. Hay que entrenar mucho todavía, pero le tengo mucha fe al equipo. Creo que puedo aportar experiencia y muchas ganas para entre todas intentar lograr los objetivos”.

Teniendo en cuenta que algunas jugadoras de la cantera se han desvinculado por motivos laborales o de estudios y que varias jugadoras foráneas que el año pasado ayudaron al equipo no vuelven a estudiar a Melilla o lo harán tarde y sin el compromiso del pasado curso, el equipo agradece que lleguen jugadoras que profesionalicen el grupo y que aporten experiencia: “Nos vienen muy bien y nos van a ayudar mucho a dar un salto de calidad. No sabemos si podremos incorporar alguna jugadora más, sobre todo con el perfil de estudiante universitaria, pero por ahora estos son nuestros refuerzos y estamos contentas con ellas”, comenta Lucía Buendía sobre los fichajes.