Duro golpe a escasos metros de meta (2-0)

UDM 12-05-2019 - UD Melilla

  • La ansiedad penaliza al equipo azulino, que sólo podrá optar al título de campeón si gana al Ibiza y el Recre pierde ante el Villanovense

  • Josema y Miguel Díaz cerraron el encuentro en los compases finales

La Unión Deportiva Melilla ha perdido esta tarde en Murcia la mayor parte de sus opciones de levantar el título de campeón de liga tras caer derrotado (2-0) en la Nueva Condomina. La victoria del ‘Recre’ en Granada pone a los onubenses en el primer lugar y a tres puntos de los azulinos, que ahora ya no dependen de sí mismos, sino de una carambola que pasa por ganar su partido ante el Ibiza y esperar una victoria del Villanovense (ya descendido) ante los de Salmerón.

A los norteafricanos le pesó demasiado la ansiedad ante un Real Murcia que, jugándose poco, fue capaz de ser mucho más práctico y mostró su mejor cara en meses. Los goles de Josema y Miguel Díaz certifican, a una jornada del final, la salvación matemática de una escuadra que, por nombres, debería haber estado mucho más arriba esta temporada.

La primera parte fue del Melilla, que a pesar de la presión que ejercían los murcianistas en la media, fue capaz de aglutinar la posesión del esférico y armar la mayor parte de las ocasiones del partido, especialmente llegando por la banda izquierda de Héber Pena. Parecía que la tónica iba a mantenerse en la segunda mitad. Que, como en otros tantos partidos de esta campaña, los melillenses iban a seguir tocándola con paciencia hasta encontrar los huecos adecuados, horadar la resistencia adversaria y, como consecuencia de todo ello, obtener el premio del gol. Pero no fue así en esta ocasión.

Gran parte de la culpa de la sequía melillense en tierras murcianas la tuvo Ian Mackay, que con varias paradas de mérito hizo llevarse las manos a la cabeza al más de centenar de aficionados azulinos que hoy acompañaban a su equipo en las gradas del coliseo murcianista. Aunque la mayor parte del tiempo la bola era unionista, poco o nada le salía a los de Carrión, especialmente en los definitivos metros finales.

Deshecha la armonía habitual del juego azulino fruto de dicha ansiedad, el cuadro local se limitó a aprovechar los huecos a la espalda de una U.D. Melilla lanzada -sin mucho orden ni acierto- a por la victoria. Cuando la U.D. Melilla contaba los minutos que le quedaban para lograr el tanto que les hubiese permitido mantener la primera posición (apenas once) Josema dejaba frío a todo melillista presente en la Nueva Condomina. El extremo recibía el balón de Curto en la frontal para, con un disparo cruzado, batir a Dani Barrio por su derecha.

El tanto espoleó al conjunto local, que resistió con seriedad los embistes de una escuadra norteafricana que buscaba desesperada el empate. De nada sirvió acabar con tres, colgando una infinidad de centros y hasta con Dani Barrio en el área rival. En la última jugada del choque Miguel Díaz aprovechó al contragolpe la debilidad melillense para anotar el 2-0 definitivo.

Esta derrota aleja a los unionistas de la primera plaza, pero no la deja imposible. Igualmente, se consiga o no el título, sólo vale ganar el partido del próximo fin de semana ante el Ibiza. Los de Carrión defenderían, mínimamente, una segunda plaza que da ciertos privilegios en la fase final de promoción a La Liga 1|2|3. El público habrá de entregarse, en un ensayo para los playoff, pues una buena afición suele ser un fiel reflejo de su equipo, y este equipo -a pesar del traspiés de hoy- peleará hasta el final.

Duro golpe a escasos metros de meta (2-0)

  • La ansiedad penaliza al equipo azulino, que sólo podrá optar al título de campeón si gana al Ibiza y el Recre pierde ante el Villanovense

  • Josema y Miguel Díaz cerraron el encuentro en los compases finales

La Unión Deportiva Melilla ha perdido esta tarde en Murcia la mayor parte de sus opciones de levantar el título de campeón de liga tras caer derrotado (2-0) en la Nueva Condomina. La victoria del ‘Recre’ en Granada pone a los onubenses en el primer lugar y a tres puntos de los azulinos, que ahora ya no dependen de sí mismos, sino de una carambola que pasa por ganar su partido ante el Ibiza y esperar una victoria del Villanovense (ya descendido) ante los de Salmerón.

A los norteafricanos le pesó demasiado la ansiedad ante un Real Murcia que, jugándose poco, fue capaz de ser mucho más práctico y mostró su mejor cara en meses. Los goles de Josema y Miguel Díaz certifican, a una jornada del final, la salvación matemática de una escuadra que, por nombres, debería haber estado mucho más arriba esta temporada.

La primera parte fue del Melilla, que a pesar de la presión que ejercían los murcianistas en la media, fue capaz de aglutinar la posesión del esférico y armar la mayor parte de las ocasiones del partido, especialmente llegando por la banda izquierda de Héber Pena. Parecía que la tónica iba a mantenerse en la segunda mitad. Que, como en otros tantos partidos de esta campaña, los melillenses iban a seguir tocándola con paciencia hasta encontrar los huecos adecuados, horadar la resistencia adversaria y, como consecuencia de todo ello, obtener el premio del gol. Pero no fue así en esta ocasión.

Gran parte de la culpa de la sequía melillense en tierras murcianas la tuvo Ian Mackay, que con varias paradas de mérito hizo llevarse las manos a la cabeza al más de centenar de aficionados azulinos que hoy acompañaban a su equipo en las gradas del coliseo murcianista. Aunque la mayor parte del tiempo la bola era unionista, poco o nada le salía a los de Carrión, especialmente en los definitivos metros finales.

Deshecha la armonía habitual del juego azulino fruto de dicha ansiedad, el cuadro local se limitó a aprovechar los huecos a la espalda de una U.D. Melilla lanzada -sin mucho orden ni acierto- a por la victoria. Cuando la U.D. Melilla contaba los minutos que le quedaban para lograr el tanto que les hubiese permitido mantener la primera posición (apenas once) Josema dejaba frío a todo melillista presente en la Nueva Condomina. El extremo recibía el balón de Curto en la frontal para, con un disparo cruzado, batir a Dani Barrio por su derecha.

El tanto espoleó al conjunto local, que resistió con seriedad los embistes de una escuadra norteafricana que buscaba desesperada el empate. De nada sirvió acabar con tres, colgando una infinidad de centros y hasta con Dani Barrio en el área rival. En la última jugada del choque Miguel Díaz aprovechó al contragolpe la debilidad melillense para anotar el 2-0 definitivo.

Esta derrota aleja a los unionistas de la primera plaza, pero no la deja imposible. Igualmente, se consiga o no el título, sólo vale ganar el partido del próximo fin de semana ante el Ibiza. Los de Carrión defenderían, mínimamente, una segunda plaza que da ciertos privilegios en la fase final de promoción a La Liga 1|2|3. El público habrá de entregarse, en un ensayo para los playoff, pues una buena afición suele ser un fiel reflejo de su equipo, y este equipo -a pesar del traspiés de hoy- peleará hasta el final.