Victoria para coger aire

UDM 04-02-2019 - UD Melilla

  • La U.D. Melilla vuelve a sumar de tres en tres ante un intenso Talavera y, en esta ocasión, gracias al balón parado

  • Héber, de nuevo desde el córner, puso el único tanto en el marcador con la involuntaria ayuda de Madrigal

La Unión Deportiva Melilla sigue aferrándose a su feudo para respirar. A pesar de lo atípico de la jornada, disputada en horario vespertino, y de las múltiples bajas con las que contaba Luis Miguel Carrión, los unionistas pusieron todo su empeño en ganar y, en esta ocasión favorecidos por el balón parado, lo acabaron logrando.

Superaron a un Talavera que, de no ser por Dani Barrio y la magistral zurda de Héber desde el ángulo de córner, hubieran tenido alguna opción más de dar la sorpresa en el estadio más difícil del grupo. La escuadra melillense no lo permitió, haciendo valer su vitola de favorita y la longitud de su plantilla para sacar el choque adelante.  

El partido lo disputaron dos escuadras especialmente mermadas  por las bajas; cinco tenían los melillenses, siete los talaveranos. Especialmente complicada fue la tarea de rearmar la medular azulina sin centrocampistas específicos, pero Sofian Chakla fue práctico en la contención y Menudo –que parece encontrarse cada vez mejor- generoso en sus esfuerzos como enganche. Igor quedaba de nuevo por dentro, en la zona de creación, acompañado por Moha Traoré y Héber en banda, y con Óscar García –partiéndose el alma como siempre- como única referencia en la punta del ataque.

En la defensa volvían el ‘capi’ Mahanan -cumplió como casi siempre- y Richi, con Pepe en la derecha y Mario a lateral cambiado. Tras el descanso saldría el melillense (amonestado) para dar a entrada a Jilmar, que cumplió y consiguió que Mario, en su posición natural, rindiese mejor.

A los puntos –quizá- este duelo también se lo hubiese apuntado la U.D. Melilla, pero el primer golpe fue visitante. Dani Barrio haría de escudo humano ante el franco remate de cabeza de Alberto Oca. Si la semana pasada, y fruto de un fallo del guardameta, la U.D. Melilla recibía su segundo gol en contra en Marbella, en la tarde de hoy el asturiano ha vuelto por sus fueros, resarciéndose con un par de paradas muy complicadas y determinantes.

Las mejores ocasiones del Melilla, curiosamente, llegaban hoy al contragolpe. La más clara la tuvo Óscar García, que conectaba en el área un genial centro de Héber Pena, pero Gianni le cruzaba un pie salvador para evitar que el balón acabase en las redes. Otra muy importante llevaría la rúbrica de Moha Traoré, que tomaba la pelota en el centro del campo y, haciendo un alarde de potencia, se marchaba en velocidad de dos rivales para, ya en el área pero algo escorado, cruzar en exceso un balón que se fue rozando el palo derecho del arco manchego.

El único gol del choque llegaría en el minuto 49’ y de saque de esquina. Desde el mismo lugar donde anotaba un gol olímpico en el anterior partido en casa, Héber Pena ponía otro centro muy cerrado que acababa en las mallas tras rebotar en Madrigal. El colegiado del encuentro le asignó el tanto en el acta al ferrolano, que ya acumula cuatro desde su llegada al club azulino.

Estos tres puntos mantienen a la U.D. Melilla en los puestos de playoff (a otros tres de la quinta posición), con el segundo lugar a tan sólo un crédito y con una siempre complicada visita a La Línea en el horizonte. El mejor equipo del Grupo IV en su feudo tendrá que volver a elevar su rendimiento lejos de Melilla para seguir optando –como hasta ahora- a todo en esta ilusionante temporada.

Victoria para coger aire

  • La U.D. Melilla vuelve a sumar de tres en tres ante un intenso Talavera y, en esta ocasión, gracias al balón parado

  • Héber, de nuevo desde el córner, puso el único tanto en el marcador con la involuntaria ayuda de Madrigal

La Unión Deportiva Melilla sigue aferrándose a su feudo para respirar. A pesar de lo atípico de la jornada, disputada en horario vespertino, y de las múltiples bajas con las que contaba Luis Miguel Carrión, los unionistas pusieron todo su empeño en ganar y, en esta ocasión favorecidos por el balón parado, lo acabaron logrando.

Superaron a un Talavera que, de no ser por Dani Barrio y la magistral zurda de Héber desde el ángulo de córner, hubieran tenido alguna opción más de dar la sorpresa en el estadio más difícil del grupo. La escuadra melillense no lo permitió, haciendo valer su vitola de favorita y la longitud de su plantilla para sacar el choque adelante.  

El partido lo disputaron dos escuadras especialmente mermadas  por las bajas; cinco tenían los melillenses, siete los talaveranos. Especialmente complicada fue la tarea de rearmar la medular azulina sin centrocampistas específicos, pero Sofian Chakla fue práctico en la contención y Menudo –que parece encontrarse cada vez mejor- generoso en sus esfuerzos como enganche. Igor quedaba de nuevo por dentro, en la zona de creación, acompañado por Moha Traoré y Héber en banda, y con Óscar García –partiéndose el alma como siempre- como única referencia en la punta del ataque.

En la defensa volvían el ‘capi’ Mahanan -cumplió como casi siempre- y Richi, con Pepe en la derecha y Mario a lateral cambiado. Tras el descanso saldría el melillense (amonestado) para dar a entrada a Jilmar, que cumplió y consiguió que Mario, en su posición natural, rindiese mejor.

A los puntos –quizá- este duelo también se lo hubiese apuntado la U.D. Melilla, pero el primer golpe fue visitante. Dani Barrio haría de escudo humano ante el franco remate de cabeza de Alberto Oca. Si la semana pasada, y fruto de un fallo del guardameta, la U.D. Melilla recibía su segundo gol en contra en Marbella, en la tarde de hoy el asturiano ha vuelto por sus fueros, resarciéndose con un par de paradas muy complicadas y determinantes.

Las mejores ocasiones del Melilla, curiosamente, llegaban hoy al contragolpe. La más clara la tuvo Óscar García, que conectaba en el área un genial centro de Héber Pena, pero Gianni le cruzaba un pie salvador para evitar que el balón acabase en las redes. Otra muy importante llevaría la rúbrica de Moha Traoré, que tomaba la pelota en el centro del campo y, haciendo un alarde de potencia, se marchaba en velocidad de dos rivales para, ya en el área pero algo escorado, cruzar en exceso un balón que se fue rozando el palo derecho del arco manchego.

El único gol del choque llegaría en el minuto 49’ y de saque de esquina. Desde el mismo lugar donde anotaba un gol olímpico en el anterior partido en casa, Héber Pena ponía otro centro muy cerrado que acababa en las mallas tras rebotar en Madrigal. El colegiado del encuentro le asignó el tanto en el acta al ferrolano, que ya acumula cuatro desde su llegada al club azulino.

Estos tres puntos mantienen a la U.D. Melilla en los puestos de playoff (a otros tres de la quinta posición), con el segundo lugar a tan sólo un crédito y con una siempre complicada visita a La Línea en el horizonte. El mejor equipo del Grupo IV en su feudo tendrá que volver a elevar su rendimiento lejos de Melilla para seguir optando –como hasta ahora- a todo en esta ilusionante temporada.