Vicente Domenech, Trofeo Vº Pino 2018 de la APDM

APDM 18-01-2019 - Portada principal

  • Este melillense se inició en el arbitraje en 1972, carrera que prolongó hasta el año pasado

Con la recepción del Trofeo Vº Pino, Vicente Domenech no solo va a entrar en el mundo de los galardonados, sino que va a evidenciar que, para los periodistas deportivos melillenses, el sector de arbitraje también tiene su parcela y es tenido en cuenta. Será el segundo árbitro de fútbol que reciba un premio de la APDM. El primero fue Alfonso Pérez Cabeza, en la Gala XVI, de abril de 2010, quien llevó a sus vitrinas el Premio a la Trayectoria Deportiva, por haber sido el único colegiado melillense que llegó a la primera división.

La vida de Vicente Domenech ha estado siempre ligada al fútbol. Primero como jugador juvenil en las filas de la UD Melilla, bajo la dirección de Eladio Rodríguez Ferrón y después en Regional, con Antonio Escalona como entrenador.

Pero el gusanillo del arbitraje le picó desde muy temprana edad y en la temporada 1972-73, apenas terminado el servicio militar, se inició en el mismo, en cuyo seno permaneció hasta la temporada 2017-18. Cuarenta y cinco años de dilatada experiencia que le sirvieron para granjearse la amistad y el respeto de las gentes del deporte en general, y del futbol en particular, y que ha servido ahora de base para poder optar a uno de los galardones más sobresalientes de cuantos entrega la APDM en su Gala del Deporte anual.

Su trayectoria

En su primera temporada como árbitro dirigió encuentros de juveniles, aunque pronto ascendió a la Regional y a los tres meses ya estaba actuando en tercera división, como asistente, en el encuentro Villena-Atlético de Ciudadela, y, posteriormente, también como asistente en encuentros de Segunda División.

Ascendió a Tercera en la temporada 80-81 permaneciendo en la categoría catorce temporadas y dirigiendo un total de 125 partidos.

Durante este largo periodo tuvo ocasión de oficiar como asistente de los colegiados melillenses Alfonso Pérez Cabeza y Joaquín Albadalejo Cortés y de los ceutíes Luis Jaramillo González y Antonio Moreno Sánchez, ya que en aquellos tiempos el Colegio Norteafricano incluía a los árbitros de Ceuta y de Melilla. Ello le permitió actuar en partidos disputados por el Real Madrid, Levante, Elche, Huelva, Tenerife,  Español, Zaragoza, Coruña, Betis o Santander, entre otros muchos, aunque la guinda de su trayectoria profesional fue el encuentro de 2ª B que enfrentaba al Melilla y al Torrevieja, ya al no poder desplazarse a Melilla el trío arbitral, motivó la intervención del presidente del comité de la Española, José Plaza, quien lo designó para ello, levantando las lógicas dudas en la expedición alicantina.

Sin embargo, y a pesar de que el Melilla perdió por dos a uno, la actuación de Domenech fue intachable, siendo calificado, tanto en Marca como en AS, con las más altas puntuaciones.

En la temporada 1994/95, Domenech dejó la categoría nacional, y hasta la temporada 2017/18 se ha dedicado plenamente al futbol base, y con la edad de 67 años dejó, y con mucha pena, toda una vida dedicada plenamente al arbitraje. Un arbitraje que le ha llevado a recibir un más que merecido homenaje no solo de las gentes del arbitraje, sino de fútbol y del deporte en general, y que, como es habitual recibirá de manos del gerente del Complejo Vº Pino, Juan Carlos García Téllez, el próximo día 29 de marzo, el teatro Kursaal-Fernando Arrabal.

Vicente Domenech, Trofeo Vº Pino 2018 de la APDM

  • Este melillense se inició en el arbitraje en 1972, carrera que prolongó hasta el año pasado

Con la recepción del Trofeo Vº Pino, Vicente Domenech no solo va a entrar en el mundo de los galardonados, sino que va a evidenciar que, para los periodistas deportivos melillenses, el sector de arbitraje también tiene su parcela y es tenido en cuenta. Será el segundo árbitro de fútbol que reciba un premio de la APDM. El primero fue Alfonso Pérez Cabeza, en la Gala XVI, de abril de 2010, quien llevó a sus vitrinas el Premio a la Trayectoria Deportiva, por haber sido el único colegiado melillense que llegó a la primera división.

La vida de Vicente Domenech ha estado siempre ligada al fútbol. Primero como jugador juvenil en las filas de la UD Melilla, bajo la dirección de Eladio Rodríguez Ferrón y después en Regional, con Antonio Escalona como entrenador.

Pero el gusanillo del arbitraje le picó desde muy temprana edad y en la temporada 1972-73, apenas terminado el servicio militar, se inició en el mismo, en cuyo seno permaneció hasta la temporada 2017-18. Cuarenta y cinco años de dilatada experiencia que le sirvieron para granjearse la amistad y el respeto de las gentes del deporte en general, y del futbol en particular, y que ha servido ahora de base para poder optar a uno de los galardones más sobresalientes de cuantos entrega la APDM en su Gala del Deporte anual.

Su trayectoria

En su primera temporada como árbitro dirigió encuentros de juveniles, aunque pronto ascendió a la Regional y a los tres meses ya estaba actuando en tercera división, como asistente, en el encuentro Villena-Atlético de Ciudadela, y, posteriormente, también como asistente en encuentros de Segunda División.

Ascendió a Tercera en la temporada 80-81 permaneciendo en la categoría catorce temporadas y dirigiendo un total de 125 partidos.

Durante este largo periodo tuvo ocasión de oficiar como asistente de los colegiados melillenses Alfonso Pérez Cabeza y Joaquín Albadalejo Cortés y de los ceutíes Luis Jaramillo González y Antonio Moreno Sánchez, ya que en aquellos tiempos el Colegio Norteafricano incluía a los árbitros de Ceuta y de Melilla. Ello le permitió actuar en partidos disputados por el Real Madrid, Levante, Elche, Huelva, Tenerife,  Español, Zaragoza, Coruña, Betis o Santander, entre otros muchos, aunque la guinda de su trayectoria profesional fue el encuentro de 2ª B que enfrentaba al Melilla y al Torrevieja, ya al no poder desplazarse a Melilla el trío arbitral, motivó la intervención del presidente del comité de la Española, José Plaza, quien lo designó para ello, levantando las lógicas dudas en la expedición alicantina.

Sin embargo, y a pesar de que el Melilla perdió por dos a uno, la actuación de Domenech fue intachable, siendo calificado, tanto en Marca como en AS, con las más altas puntuaciones.

En la temporada 1994/95, Domenech dejó la categoría nacional, y hasta la temporada 2017/18 se ha dedicado plenamente al futbol base, y con la edad de 67 años dejó, y con mucha pena, toda una vida dedicada plenamente al arbitraje. Un arbitraje que le ha llevado a recibir un más que merecido homenaje no solo de las gentes del arbitraje, sino de fútbol y del deporte en general, y que, como es habitual recibirá de manos del gerente del Complejo Vº Pino, Juan Carlos García Téllez, el próximo día 29 de marzo, el teatro Kursaal-Fernando Arrabal.