Derrota en un día gris en Badajoz

UDM 16-12-2018 - UD Melilla

  • Los azulinos caen con justicia en el Nuevo Vivero ante un equipo que le superó en intensidad y compromiso
  • El tanto pacense llegaba a balón parado –lo hacía Éder Díez- en el descuento de la primera mitad

La Unión Deportiva Melilla se vuelve de vacío de Badajoz. Los de Luis Miguel Carrión, que no caían desde el pasado mes de septiembre en liga, han sido superados por un C.D. Badajoz intenso y bien plantado sobre el verde, muy superior a la escuadra melillense. Ya venció al último líder que visitó su estadio (el UCAM) y esta mañana ha hecho lo propio con el conjunto norteafricano en un partido poco vistoso futbolísticamente hablando. Tuvieron la pasión, tuvieron el premio.

Y eso que a ambos equipos les costó algo entrar en el juego. Quizá un poco condicionados por lo frío del ambiente y por lo irregular del terreno de juego la primera mitad se perdió en la zona ancha, pues apenas hubo acercamientos de peligro en las diferentes áreas. Sobre el minuto 20 Guzmán Casaseca hacía esforzarse a Dani Barrio, pero poco más se había visto hasta el último minuto de este período trabado y lleno de imprecisiones en ataque de los jugadores visitantes.

Justo antes de enfilar el túnel de vestuarios al descanso el C.D. Badajoz se lanzaba hacia el área defendida por Dani Barrio generando dos ocasiones muy claras. Perdonó la primera, pero no así la segunda, ya hubiera sido mucho perdonar. Apenas un minuto antes del tanto local Mahanan había rebañado bajo palos un remate franco de Guzmán que ya se estaba cantando en la grada pero, en la última jugada del primer período, una falta lateral muy bien botada por Damián Petcoff era rematada a las redes por Éder Díez haciendo el 1-0.

El cabezazo del atacante albinegro conectó algo a los visitantes, que tras el descanso y la correspondiente charla de su míster, Luis Carrión, parecieron saltar con otra cara al campo pacense, algo más verticales e intensos, pero no fue más que un breve espejismo. Hoy no era el día de la U.D. Melilla.

Era lógico que los de Mehdi Nafti se cerrasen aún más para proteger la renta obtenida, intentando sentenciar el encuentro al contragolpe o a balón parado, y eso mismo sucedió.

Poco podía construir la U.D. Melilla en el maltrecho césped extremeño, pero no era ese su principal problema, sino el derroche de intensidad y solidaridad de los albinegros en defensa. El conjunto melillense, muy desdibujado por la presión local, no fue capaz apenas de tirar a puerta y se marchó del Nuevo Vivero con su segunda derrota de la temporada y una imagen bastante diferente a la que nos tiene acostumbrado.

Este próximo sábado, a las 11:30 horas, los unionistas tienen una nueva oportunidad para resarcirse y despedir 2018 de la mejor manera posible, con una victoria que eleve hasta los 40 sus puntos. Visitará la ciudad autónoma el Real Murcia de Manolo Herrero, otro auténtico equipazo con necesidad de puntuar que llegará con hambre y ambición. 

Derrota en un día gris en Badajoz

  • Los azulinos caen con justicia en el Nuevo Vivero ante un equipo que le superó en intensidad y compromiso
  • El tanto pacense llegaba a balón parado –lo hacía Éder Díez- en el descuento de la primera mitad

La Unión Deportiva Melilla se vuelve de vacío de Badajoz. Los de Luis Miguel Carrión, que no caían desde el pasado mes de septiembre en liga, han sido superados por un C.D. Badajoz intenso y bien plantado sobre el verde, muy superior a la escuadra melillense. Ya venció al último líder que visitó su estadio (el UCAM) y esta mañana ha hecho lo propio con el conjunto norteafricano en un partido poco vistoso futbolísticamente hablando. Tuvieron la pasión, tuvieron el premio.

Y eso que a ambos equipos les costó algo entrar en el juego. Quizá un poco condicionados por lo frío del ambiente y por lo irregular del terreno de juego la primera mitad se perdió en la zona ancha, pues apenas hubo acercamientos de peligro en las diferentes áreas. Sobre el minuto 20 Guzmán Casaseca hacía esforzarse a Dani Barrio, pero poco más se había visto hasta el último minuto de este período trabado y lleno de imprecisiones en ataque de los jugadores visitantes.

Justo antes de enfilar el túnel de vestuarios al descanso el C.D. Badajoz se lanzaba hacia el área defendida por Dani Barrio generando dos ocasiones muy claras. Perdonó la primera, pero no así la segunda, ya hubiera sido mucho perdonar. Apenas un minuto antes del tanto local Mahanan había rebañado bajo palos un remate franco de Guzmán que ya se estaba cantando en la grada pero, en la última jugada del primer período, una falta lateral muy bien botada por Damián Petcoff era rematada a las redes por Éder Díez haciendo el 1-0.

El cabezazo del atacante albinegro conectó algo a los visitantes, que tras el descanso y la correspondiente charla de su míster, Luis Carrión, parecieron saltar con otra cara al campo pacense, algo más verticales e intensos, pero no fue más que un breve espejismo. Hoy no era el día de la U.D. Melilla.

Era lógico que los de Mehdi Nafti se cerrasen aún más para proteger la renta obtenida, intentando sentenciar el encuentro al contragolpe o a balón parado, y eso mismo sucedió.

Poco podía construir la U.D. Melilla en el maltrecho césped extremeño, pero no era ese su principal problema, sino el derroche de intensidad y solidaridad de los albinegros en defensa. El conjunto melillense, muy desdibujado por la presión local, no fue capaz apenas de tirar a puerta y se marchó del Nuevo Vivero con su segunda derrota de la temporada y una imagen bastante diferente a la que nos tiene acostumbrado.

Este próximo sábado, a las 11:30 horas, los unionistas tienen una nueva oportunidad para resarcirse y despedir 2018 de la mejor manera posible, con una victoria que eleve hasta los 40 sus puntos. Visitará la ciudad autónoma el Real Murcia de Manolo Herrero, otro auténtico equipazo con necesidad de puntuar que llegará con hambre y ambición.