La UD Melilla se quedó a las puertas de Segunda en 1990

Antonio G. Jáuregui 07-08-2018 - Historia

  • El Albacete, entrenado por Benito Floro, fue quien se llevó el premio tras una disputada temporada entre manchegos y melillenses

  • Ese año, dado el injusto sistema de ascenso, se decidió cambiar y poner en marcha para la temporada 90-91 la liguilla de playoff con los cuatro primeros clasificados de cada grupo

Los años 90 no comenzaron bien para el fútbol melillense. La UD Melilla se quedó a las puertas de Segunda con un equipo con nombres ilustres como Totó y José Luis Montes. No fue un gran comienzo de década, pero los años sucesivos sí dejaron grandes noticias. El fútbol de Melilla se volcó con Irene Villa, la ciudad recibió por primera vez a Ángel María Villar y el melillense Salva Balbuena fue internacional con España.

Estos años empezaban así. La temporada 1989-90, la tercera que se disputaba en la todavía nueva categoría de Segunda División B, puso al descubierto lo injusto de un sistema de ascenso que solo beneficiaba al equipo campeón, el único que ascendía a Segunda A, sin más opciones para los demás.

En la mencionada campaña dos equipos se destacaron desde el comienzo sobre el resto, el Albacete y la UD Melilla. Mantuvieron la lucha por el primer puesto durante toda la competición y, a pesar de que el Melilla venció al Albacete en los dos partidos que les enfrentó en la fase regular, fue el equipo manchego, entrenado por el entonces novato Benito Floro, el que quedó primero y logró el ascenso a Segunda División.

La consecuencia de dejar sin recompensa a los demás competidores trajo consigo una reforma del sistema de ascenso presentada por la Comisión de Clubes de Segunda B. La propuesta que se aprobó, para ser implementada en la temporada 1990-91, fue que los cuatro primeros clasificados de los cuatro grupos jugaran una liguilla de ascenso para dilucidar el ascenso de categoría.

No todo fueron sinsabores para el balompié melillense. En marzo de 1992, el fútbol, una vez más, se volvía solidario. Irene Villa, una niña madrileña víctima de un cruel y salvaje atentado de la banda criminal ETA, recibió el cariño y la solidaridad del pueblo de Melilla. Irene, acompañada por sus padres, visitó nuestra ciudad por iniciativa de la Peña El Pilar. Entre los muchos homenajes y muestras de solidaridad recibida, se celebró un partido de fútbol en el Estadio Álvarez Claro entre dos selecciones y en una de ellas participó también su padre.

El 23 de enero de 1993, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, visitaba por primera vez Melilla. Solo estuvo horas en nuestra ciudad para conocer de primera mano la problemática del fútbol melillense y ser presentado a las autoridades locales. En su corta visita quiso conocer a Domingo Bonilla, uno de esos grandes hombres dedicados de por vida al fútbol base sin más beneficio que la satisfacción del deber cumplido.

En el mes de marzo del mismo año, Salvador Balbuena, portero cadete de la Peña Real Madrid de Melilla, era convocado para formar parte de la Selección Española de Fútbol Sub 15. Debutó en el mes de abril frente a Portugal, a la que se venció por 1 a 0. Fue el comienzo de una larga trayectoria en las distintas categorías del seleccionado nacional.

La primavera de 1994 traería a los veteranos del Real Madrid para enfrentarse a los veteranos de Melilla, en un partido homenaje a otro humilde personaje del fútbol melillense, Fernando Pernías, utillero de la UD Melilla. Con Amancio como máxima figura de los veteranos merengues, éstos vencieron por 3 a 2 en un Estadio Álvarez Claro que registró una excelente entrada.

En el mes de agosto del 94, el Real Betis de Rafa Gordillo jugaba contra la UD Melilla en el tradicional partido de Feria. Y en septiembre del mismo año, la UD Melilla y el Tercio Gran Capitán se enfrentaban en un partido amistoso en homenaje a las víctimas de Ruanda.

(Continuará…)

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La UD Melilla se quedó a las puertas de Segunda en 1990

  • El Albacete, entrenado por Benito Floro, fue quien se llevó el premio tras una disputada temporada entre manchegos y melillenses

  • Ese año, dado el injusto sistema de ascenso, se decidió cambiar y poner en marcha para la temporada 90-91 la liguilla de playoff con los cuatro primeros clasificados de cada grupo

Los años 90 no comenzaron bien para el fútbol melillense. La UD Melilla se quedó a las puertas de Segunda con un equipo con nombres ilustres como Totó y José Luis Montes. No fue un gran comienzo de década, pero los años sucesivos sí dejaron grandes noticias. El fútbol de Melilla se volcó con Irene Villa, la ciudad recibió por primera vez a Ángel María Villar y el melillense Salva Balbuena fue internacional con España.

Estos años empezaban así. La temporada 1989-90, la tercera que se disputaba en la todavía nueva categoría de Segunda División B, puso al descubierto lo injusto de un sistema de ascenso que solo beneficiaba al equipo campeón, el único que ascendía a Segunda A, sin más opciones para los demás.

En la mencionada campaña dos equipos se destacaron desde el comienzo sobre el resto, el Albacete y la UD Melilla. Mantuvieron la lucha por el primer puesto durante toda la competición y, a pesar de que el Melilla venció al Albacete en los dos partidos que les enfrentó en la fase regular, fue el equipo manchego, entrenado por el entonces novato Benito Floro, el que quedó primero y logró el ascenso a Segunda División.

La consecuencia de dejar sin recompensa a los demás competidores trajo consigo una reforma del sistema de ascenso presentada por la Comisión de Clubes de Segunda B. La propuesta que se aprobó, para ser implementada en la temporada 1990-91, fue que los cuatro primeros clasificados de los cuatro grupos jugaran una liguilla de ascenso para dilucidar el ascenso de categoría.

No todo fueron sinsabores para el balompié melillense. En marzo de 1992, el fútbol, una vez más, se volvía solidario. Irene Villa, una niña madrileña víctima de un cruel y salvaje atentado de la banda criminal ETA, recibió el cariño y la solidaridad del pueblo de Melilla. Irene, acompañada por sus padres, visitó nuestra ciudad por iniciativa de la Peña El Pilar. Entre los muchos homenajes y muestras de solidaridad recibida, se celebró un partido de fútbol en el Estadio Álvarez Claro entre dos selecciones y en una de ellas participó también su padre.

El 23 de enero de 1993, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, visitaba por primera vez Melilla. Solo estuvo horas en nuestra ciudad para conocer de primera mano la problemática del fútbol melillense y ser presentado a las autoridades locales. En su corta visita quiso conocer a Domingo Bonilla, uno de esos grandes hombres dedicados de por vida al fútbol base sin más beneficio que la satisfacción del deber cumplido.

En el mes de marzo del mismo año, Salvador Balbuena, portero cadete de la Peña Real Madrid de Melilla, era convocado para formar parte de la Selección Española de Fútbol Sub 15. Debutó en el mes de abril frente a Portugal, a la que se venció por 1 a 0. Fue el comienzo de una larga trayectoria en las distintas categorías del seleccionado nacional.

La primavera de 1994 traería a los veteranos del Real Madrid para enfrentarse a los veteranos de Melilla, en un partido homenaje a otro humilde personaje del fútbol melillense, Fernando Pernías, utillero de la UD Melilla. Con Amancio como máxima figura de los veteranos merengues, éstos vencieron por 3 a 2 en un Estadio Álvarez Claro que registró una excelente entrada.

En el mes de agosto del 94, el Real Betis de Rafa Gordillo jugaba contra la UD Melilla en el tradicional partido de Feria. Y en septiembre del mismo año, la UD Melilla y el Tercio Gran Capitán se enfrentaban en un partido amistoso en homenaje a las víctimas de Ruanda.

(Continuará…)

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