Finales de los años 60: Adiós a Segunda y hola al campo del Tesorillo o al padre de Xavi Hernández

Antonio G. Jáuregui 03-07-2018 - Historia

  • En la recta final de la década el Melilla CF tuvo que digerir el descenso a Tercera División, aunque estuvo cerca de volver a la división de plata

La temporada 1965-66 sería la última aventura melillense en la Segunda División Nacional. Si bien en la primera, la de los años 50 como Unión Deportiva Melilla, la desgracia del accidente de Loja nos dejó con la incógnita de saber hasta dónde hubiera llegado este equipo, que tenía serias aspiraciones de ascenso a la Primera División. En la segunda y última aventura, esta vez como Melilla Club de Fútbol, el paso por la categoría fue más bien discreto y, como en la primera ocasión, el descenso de categoría llevaría pasado unos años a la desaparición del club.

En el verano de 1965, el melillense Paco Moya pertenecía al Real Madrid. Y con motivo de encontrarse realizando la prestación del servicio militar obligatorio destinado en Regulares, acudía a disputar el Campeonato Mundial de Fútbol Militar celebrado en España, que el día 7 de julio se proclamaba campeona al derrotar a Marruecos por 3 a 0 en la final celebrada en Gijón.

El 2 de octubre de ese mismo año, la Federación Norteafricana de Fútbol premiaba con la Medalla al Mérito Deportivo a Ramón Delgado, presidente del CD Real, benefactor del fútbol juvenil y al gran Lázaro Fernández Contreras, el Masajista de Melilla, como así se le conocía. Un hombre al que no faltaron ofertas de grandes equipos, pero que nunca se quiso ir de Melilla por el compromiso que tenía adquirido con los melillenses necesitados de sus cuidados.

A mediados de enero de 1966, Francisco López accedía a la presidencia del Melilla CF y en el mes de marzo se consumaba el descenso de categoría y se iniciaba una etapa en la que cabe destacar la temporada 1968-69. En esta temporada el equipo melillense tenía serias aspiraciones de disputar la fase de ascenso a Segunda, pero el día 16 de abril saltaba la noticia de la retirada de la competición del Atlético Almería. De los dos primeros clasificados, Huelva y Melilla, fueron los nuestros los más perjudicados, pues se retiraron los puntos sumados a los que hubieran jugado contra los almerienses, perdiendo Melilla los cuatro puntos, mientras que Huelva sólo restaba dos, lo que le situó primero igualados a puntos con los melillenses. El entrenador del Melilla CF esa temporada era nuestro paisano Ramoní, que había vuelto a su tierra, esta vez como entrenador.

El fútbol melillense se reunía en marzo de 1968 para rendir homenaje a Enrique Nogales, miembro de una popular familia melillense, hombre de fútbol, que siempre estuvo allí donde se pidió su colaboración en la faceta organizativa.

El 19 de enero de 1969 se inauguraba el Complejo Polideportivo de la Delegación de Juventudes en el barrio del Tesorillo.

Y el CD Real se proclamaba en la temporada 1968-69 campeón de fútbol juvenil de Melilla y del Norte de África al vencer al campeón de la liga juvenil de Ceuta, el Pedro Lamata.

Finalizando la década, en 1969, arribaba a Melilla uno de tantos soldados que venían a Melilla a prestar el servicio militar obligatorio. Este soldado, llamado Joaquín Hernández, jugaba al fútbol. Cn dieciocho años formaba parte de la plantilla del Sabadell de Primera División y de ahí paso al Condal, filial del Barcelona CF, que lo cedió al Melilla CF, durante el período de la “mili”. Alternó el primer equipo con el Schewppes Industrial, filial de éste. El traerlo a estas páginas es por ser el padre del gran Xavi Hernández, ex jugador del Barcelona CF y campeón de Europa y del Mundo con la Selección Española.         

Continuará…

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Finales de los años 60: Adiós a Segunda y hola al campo del Tesorillo o al padre de Xavi Hernández

  • En la recta final de la década el Melilla CF tuvo que digerir el descenso a Tercera División, aunque estuvo cerca de volver a la división de plata

La temporada 1965-66 sería la última aventura melillense en la Segunda División Nacional. Si bien en la primera, la de los años 50 como Unión Deportiva Melilla, la desgracia del accidente de Loja nos dejó con la incógnita de saber hasta dónde hubiera llegado este equipo, que tenía serias aspiraciones de ascenso a la Primera División. En la segunda y última aventura, esta vez como Melilla Club de Fútbol, el paso por la categoría fue más bien discreto y, como en la primera ocasión, el descenso de categoría llevaría pasado unos años a la desaparición del club.

En el verano de 1965, el melillense Paco Moya pertenecía al Real Madrid. Y con motivo de encontrarse realizando la prestación del servicio militar obligatorio destinado en Regulares, acudía a disputar el Campeonato Mundial de Fútbol Militar celebrado en España, que el día 7 de julio se proclamaba campeona al derrotar a Marruecos por 3 a 0 en la final celebrada en Gijón.

El 2 de octubre de ese mismo año, la Federación Norteafricana de Fútbol premiaba con la Medalla al Mérito Deportivo a Ramón Delgado, presidente del CD Real, benefactor del fútbol juvenil y al gran Lázaro Fernández Contreras, el Masajista de Melilla, como así se le conocía. Un hombre al que no faltaron ofertas de grandes equipos, pero que nunca se quiso ir de Melilla por el compromiso que tenía adquirido con los melillenses necesitados de sus cuidados.

A mediados de enero de 1966, Francisco López accedía a la presidencia del Melilla CF y en el mes de marzo se consumaba el descenso de categoría y se iniciaba una etapa en la que cabe destacar la temporada 1968-69. En esta temporada el equipo melillense tenía serias aspiraciones de disputar la fase de ascenso a Segunda, pero el día 16 de abril saltaba la noticia de la retirada de la competición del Atlético Almería. De los dos primeros clasificados, Huelva y Melilla, fueron los nuestros los más perjudicados, pues se retiraron los puntos sumados a los que hubieran jugado contra los almerienses, perdiendo Melilla los cuatro puntos, mientras que Huelva sólo restaba dos, lo que le situó primero igualados a puntos con los melillenses. El entrenador del Melilla CF esa temporada era nuestro paisano Ramoní, que había vuelto a su tierra, esta vez como entrenador.

El fútbol melillense se reunía en marzo de 1968 para rendir homenaje a Enrique Nogales, miembro de una popular familia melillense, hombre de fútbol, que siempre estuvo allí donde se pidió su colaboración en la faceta organizativa.

El 19 de enero de 1969 se inauguraba el Complejo Polideportivo de la Delegación de Juventudes en el barrio del Tesorillo.

Y el CD Real se proclamaba en la temporada 1968-69 campeón de fútbol juvenil de Melilla y del Norte de África al vencer al campeón de la liga juvenil de Ceuta, el Pedro Lamata.

Finalizando la década, en 1969, arribaba a Melilla uno de tantos soldados que venían a Melilla a prestar el servicio militar obligatorio. Este soldado, llamado Joaquín Hernández, jugaba al fútbol. Cn dieciocho años formaba parte de la plantilla del Sabadell de Primera División y de ahí paso al Condal, filial del Barcelona CF, que lo cedió al Melilla CF, durante el período de la “mili”. Alternó el primer equipo con el Schewppes Industrial, filial de éste. El traerlo a estas páginas es por ser el padre del gran Xavi Hernández, ex jugador del Barcelona CF y campeón de Europa y del Mundo con la Selección Española.         

Continuará…

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