En 1951 la UD Melilla vivió el día más fatídico de su historia

Antonio G. Jáuregui 01-05-2018 - Historia

  • El 26 de enero de aquel año la expedición del equipo sufrió un accidente de tráfico en Loja y fallecieron los futbolistas Martín y Mamblona y el masajista Manolo Salvador

En el repaso semanal que hacemos de la historia del fútbol de Melilla no todo ha sido bueno. El balompié local está jalonado de noticias buenas, regulares y malas, pero ninguna tan luctuosa y fatídica como la que ocurrió el 26 de enero de 1951. Ese día queda enmarcado con letras de luto para toda la vida en el fútbol melillense.

Esa jornada de finales de enero la UD Melilla se desplazaba en autobús hacia Alicante para embarcar desde allí a Palma de Mallorca, donde debía disputar un partido de liga contra el equipo titular de la isla, pero sufrió un accidente de tráfico a la salida del pueblo granadino de Loja. Un camión de gran tonelaje, que provenía de Elche, chocaba con el autobús azulino, ‘La Rubia’ (así apodaban los futbolistas al autobús melillense, propiedad del club), y este daba una vuelta de campana. Como consecuencia del fatal accidente resultaron fallecidos los jugadores Martín, Mamblona y el masajista Manolo Salvador. También resultó herido grave el defensa García Valle, que se recuperaría sin problemas de las heridas sufridas en un ojo.

La noticia tuvo alcance internacional y el fútbol se solidarizó con el equipo melillense. Se guardó un minuto de silencio en todos los partidos celebrados en los campos de fútbol españoles. Y, entre otras muestras de solidaridad, dos semanas más tarde en la capital del Turia el Valencia CF celebraba un partido amistoso en homenaje a las víctimas del equipo melillense. El FC. Barcelona prestó a su estrella, el húngaro Kubala, que se alineó reforzando a la UD Melilla. 

Mucho le costó rehacerse al equipo melillense del tremendo mazazo que supuso el accidente de Loja, muchas promesas fueron las recibidas para reorganizar el equipo, pero la realidad fue que sólo se reforzó con Martínez Catalá, ex jugador del Español de Barcelona, un veterano que se había retirado esa temporada. Aun así, el equipo se fue rehaciendo, no había perdido todas sus opciones de ascenso a Primera División. En la segunda vuelta llegó al duelo que le enfrentaba con el Atlético de Tetuán con serias opciones de alcanzar la máxima categoría. Pero el partido finalizó con victoria de los tetuaníes. Algo raro circuló en el ambiente, un rumor sobre una victoria en la que se daba la circunstancia de que pudo haber algún tipo de entendimiento entre los presidentes de los dos equipos, ambos pertenecientes a una familia con implantación en varias ciudades del Protectorado. La única realidad fue que días después del partido, el entrenador Solé y el presidente del club melillense presentaron su dimisión y el Atlético Tetuán ascendió a Primera División y se llevó a los melillenses Juanito Moreno, Rafael Muñoz ‘Gordillo’ y a Martí Jimeno, catalán que jugó en Melilla durante su servicio militar. Por aquel entonces otro melillense ilustre, Ramoní, había dejado Tetuán para fichar por el Sevilla CF.

En la temporada 1951-52 sucedía otro episodio extraño. El domingo 13 de enero de 1952, en partido de liga de Segunda División, la UD Melilla, tercer clasificado, recibía en el Estadio Álvarez Claro la visita del CD Málaga, primero en la tabla. El partido levantó la máxima expectación entre los aficionados de ambas ciudades por la importancia de un partido vital para las aspiraciones de ascenso a Primera División de ambos. De Málaga se desplazaron centenares de aficionados que fletaron un barco especial, el J.J. Síster, apodado el ‘Barco Botijo’.

El partido se celebró en medio de un descomunal aguacero. Al finalizar la primera parte, el resultado era de 4-1 favorable a la UD Melilla. Ni los más pesimistas pensaron que el resultado final sería de 4-5 favorable al CD Málaga. Los malagueños ese año finalmente ascenderían a Primera División.

Eso sí, algo que quedó en la retina de los aficionados era lo bien que jugaba el equipo melillense. Muestra de ello es que en 1952 disputó un amistoso en el mes de marzo, en el campo de Las Corts, frente al FC Barcelona, partido que se perdió por 11 a 2. Y en noviembre del mismo año jugó en el campo del Metropolitano frente al Atlético de Madrid, encuentro este que finalizó con el resultado de 3 a 2 a favor de los madrileños. Por aquel entonces en el Melilla daba sus primeros pasos José García Castro ‘Pepillo’.

Y también en 1952, pero en el mes de diciembre, el melillense Ramoní debutaba con la Selección Española absoluta. Jugaba dos partidos, el primero contra Argentina, con el resultado de 0 a 1 a favor de los argentinos, y contra Alemania, con resultado de empate a dos.

(Continuará…)

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En 1951 la UD Melilla vivió el día más fatídico de su historia

  • El 26 de enero de aquel año la expedición del equipo sufrió un accidente de tráfico en Loja y fallecieron los futbolistas Martín y Mamblona y el masajista Manolo Salvador

En el repaso semanal que hacemos de la historia del fútbol de Melilla no todo ha sido bueno. El balompié local está jalonado de noticias buenas, regulares y malas, pero ninguna tan luctuosa y fatídica como la que ocurrió el 26 de enero de 1951. Ese día queda enmarcado con letras de luto para toda la vida en el fútbol melillense.

Esa jornada de finales de enero la UD Melilla se desplazaba en autobús hacia Alicante para embarcar desde allí a Palma de Mallorca, donde debía disputar un partido de liga contra el equipo titular de la isla, pero sufrió un accidente de tráfico a la salida del pueblo granadino de Loja. Un camión de gran tonelaje, que provenía de Elche, chocaba con el autobús azulino, ‘La Rubia’ (así apodaban los futbolistas al autobús melillense, propiedad del club), y este daba una vuelta de campana. Como consecuencia del fatal accidente resultaron fallecidos los jugadores Martín, Mamblona y el masajista Manolo Salvador. También resultó herido grave el defensa García Valle, que se recuperaría sin problemas de las heridas sufridas en un ojo.

La noticia tuvo alcance internacional y el fútbol se solidarizó con el equipo melillense. Se guardó un minuto de silencio en todos los partidos celebrados en los campos de fútbol españoles. Y, entre otras muestras de solidaridad, dos semanas más tarde en la capital del Turia el Valencia CF celebraba un partido amistoso en homenaje a las víctimas del equipo melillense. El FC. Barcelona prestó a su estrella, el húngaro Kubala, que se alineó reforzando a la UD Melilla. 

Mucho le costó rehacerse al equipo melillense del tremendo mazazo que supuso el accidente de Loja, muchas promesas fueron las recibidas para reorganizar el equipo, pero la realidad fue que sólo se reforzó con Martínez Catalá, ex jugador del Español de Barcelona, un veterano que se había retirado esa temporada. Aun así, el equipo se fue rehaciendo, no había perdido todas sus opciones de ascenso a Primera División. En la segunda vuelta llegó al duelo que le enfrentaba con el Atlético de Tetuán con serias opciones de alcanzar la máxima categoría. Pero el partido finalizó con victoria de los tetuaníes. Algo raro circuló en el ambiente, un rumor sobre una victoria en la que se daba la circunstancia de que pudo haber algún tipo de entendimiento entre los presidentes de los dos equipos, ambos pertenecientes a una familia con implantación en varias ciudades del Protectorado. La única realidad fue que días después del partido, el entrenador Solé y el presidente del club melillense presentaron su dimisión y el Atlético Tetuán ascendió a Primera División y se llevó a los melillenses Juanito Moreno, Rafael Muñoz ‘Gordillo’ y a Martí Jimeno, catalán que jugó en Melilla durante su servicio militar. Por aquel entonces otro melillense ilustre, Ramoní, había dejado Tetuán para fichar por el Sevilla CF.

En la temporada 1951-52 sucedía otro episodio extraño. El domingo 13 de enero de 1952, en partido de liga de Segunda División, la UD Melilla, tercer clasificado, recibía en el Estadio Álvarez Claro la visita del CD Málaga, primero en la tabla. El partido levantó la máxima expectación entre los aficionados de ambas ciudades por la importancia de un partido vital para las aspiraciones de ascenso a Primera División de ambos. De Málaga se desplazaron centenares de aficionados que fletaron un barco especial, el J.J. Síster, apodado el ‘Barco Botijo’.

El partido se celebró en medio de un descomunal aguacero. Al finalizar la primera parte, el resultado era de 4-1 favorable a la UD Melilla. Ni los más pesimistas pensaron que el resultado final sería de 4-5 favorable al CD Málaga. Los malagueños ese año finalmente ascenderían a Primera División.

Eso sí, algo que quedó en la retina de los aficionados era lo bien que jugaba el equipo melillense. Muestra de ello es que en 1952 disputó un amistoso en el mes de marzo, en el campo de Las Corts, frente al FC Barcelona, partido que se perdió por 11 a 2. Y en noviembre del mismo año jugó en el campo del Metropolitano frente al Atlético de Madrid, encuentro este que finalizó con el resultado de 3 a 2 a favor de los madrileños. Por aquel entonces en el Melilla daba sus primeros pasos José García Castro ‘Pepillo’.

Y también en 1952, pero en el mes de diciembre, el melillense Ramoní debutaba con la Selección Española absoluta. Jugaba dos partidos, el primero contra Argentina, con el resultado de 0 a 1 a favor de los argentinos, y contra Alemania, con resultado de empate a dos.

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