Cartas al director Manuel Agulló

Injusticia en el mundo del fútbol melillense

04-02-2020

Quiero comenzar a relatarles este documento a raíz de un video que se hace viral a través de las redes sociales, en el que se veía a cuatro menores subidos en dos patinetes eléctricos por la calle Mar Chica. La grabación la iba haciendo un tercero que iba por detrás subido en otro patinete. Hasta aquí, normal entre comillas, porque iban dos montados en sendos patinetes, aunque el tercero no se ve. Todo parecía una chiquillada hasta que el menor que iba en el primer patinete de paquete incomprensiblemente golpea el espejo retrovisor de un vehículo que estaba aparcado por medio de una patada.

Los sorprendidos que iban detrás se ríen ante lo sucedido. El menor que ha grabado estos hechos, debido a su juventud, lo manda a su grupo de jugadores amigos. Se da la circunstancia que se supone (más tarde se demuestra, porque llevan bolsas de deporte del club y se ve la cara de uno de esos menores), que estos son jugadores cadetes de la U.D. Melilla que venían de realizar su sesión de entrenamiento. Luego, uno de los chicos  que recibe el video, lo cuelga en las redes sociales.

Quiero dejar claro de antemano, que aunque fuese una gamberrada de un grupo de jóvenes, reprocho cualquier acto vandálico e incívico.

La U.D. Melilla rápidamente toma carta en el asunto, y hace un comunicado a los medios de comunicación de la decisión adoptada después de haber hecho todas las averiguaciones. Al infractor se le aparta del equipo por lo que queda de temporada, al resto se les castiga sin asistir a los entrenamientos durante un tiempo y las correspondientes reprimendas de sus entrenadores, directivos y Padres. La madre del niño que comete la infracción, acude a las oficinas de la Policía Local, pide perdón y se hace cargo de los gastos producidos en el vehículo.

La Policía Local, abre una investigación, acude a las oficinas de la U.D. Melilla y estos no tienen inconveniente y se les da todo tipo de detalles y estos toman las medidas oportunas ante esta infracción.

El asunto queda resuelto desde el Club con la citada sanción a los chicos y desde la Policía con la multa y el pago de los daños. ¡¡Todo resuelto y fin de la historia!! ¡¡Pero no!!, y ahora viene lo bueno, que es donde quiero llegar.

La RFMF, no sé por qué motivo, toma carta en el asunto y vuelven a castigar a los niños. Llaman al entrenador de la Selección de Cadetes, para que de ese grupo de

niños de un total de 6 u 8 (que no lo sé a ciencia cierta), aparte de la Selección de Cadetes a dos de los chicos que iban en esos patinetes hasta que se reúna la Junta Directiva de la Federación. Sin pararse a pensar que ya estaban sancionados por su club como principal responsable de su educación deportiva, además de señalar y sacar nombres a relucir de menores que en ningún caso se ven en las imágenes (ley de protección de datos del menor).

Se da la circunstancia que uno de los menores que iba en el grupo es mi nieto y por tal motivo me llama para contarme lo sucedido. Acto seguido llamo al entrenador de la Selección de Cadetes para que me informe de esa decisión y me dice que la orden se la ha dado el secretario técnico de la Federación. Llamo al secretario y le pido explicaciones, a lo que me dice que como son niños de la Selección tienen que tomar unas medidas y la tomaran en Junta Directiva.

Al día siguiente me persono en las oficinas de la Federación y me entrevisto con el presidente. Como comprenderán no les voy a revelar por ahora de lo que hablamos en esa reunión, pero más o menos le dije, al que yo pensaba que era más que mi amigo, que mi nieto iba en el grupo, pero que ni sale en el video, ni hizo nada malo, tan solo que iba en el grupo porque después del entreno se dirigía en uno de los patinetes de atrás hacia su casa y que todo esto se lo tomara con cariño.

Yo, conociendo como conozco a lo largo de toda mi vida deportiva lo que ocurre en este mundo del fútbol, y más concretamente como ha actuado la Federación en muchos casos, cuál fue mi sorpresa cuando me entero por una llamada del propio presidente que la Junta Directiva había tomado la decisión de apartar a estos dos jóvenes de la convocatoria de la Selección.

Francamente les digo, que yo pensaba que no iba a pasar nada porque a los hechos me remito, y repito mi nieto no figura para nada en el video, ni ha grabado nada, ni ha hecho nada, lo que no sé es por qué se ha dado su nombre a la Federación, supongo porque iba en el grupo.

Entonces me pregunto ¿por qué ha actuado de esta manera la Federación? ¿Por qué se ha estado poniendo el nombre de estos dos jóvenes en boca de todos sin que a los padres no se les haya llamado en ningún momento?, ni la U.D. Melilla, ni la Federación. Hay que pensar que estamos hablando de menores, que han tomado una decisión por un video donde se ve la cara de uno de ellos. Donde están los derechos a la privacidad, o es que han querido tomar unas medidas de ejemplaridad contra unos niños de la U.D. Melilla.

Más que yo, les puedo asegurar que nadie sabe de estos asuntos. Saben Uds. que estos “educadores de la FMF”, permitieron que un niño cadete del equipo del Rusadir, que lo expulsaron en un partido de fútbol sala (1 de noviembre) y fue sancionado con 10 partidos (6 partidos por actos notorios públicos que atentan contra la dignidad y decoro deportivo y 4 partidos por insultar al árbitro del encuentro), siguiera entrando en las convocatorias de la Selección, viajara a jugar esa fase en diciembre en la provincia de Valencia, continúe en la Selección y no hayan tomado medidas “educadoras” sobre él.

Saben Uds. que este viernes pasado (24 de enero) en el encuentro de juveniles Rusadir-CD. Melilla, al término del encuentro hubo una batalla campal, donde hay varios juveniles de la Selección y no se tomaron ninguna medida disciplinaria.

¿Qué ocurre?, que estos son niños de la U.D. Melilla y  se les mira de otra manera, a pesar de haber sido una acción extradeportiva, producida en la calle. Donde está la presunción de inocencia. Donde quedan los derechos fundamentales de un joven, que el único mal que ha hecho ha sido el de entrenar y al termino dirigirse a su casa con un grupo de compañeros, sin más delito que el ver lo que sucedía sin que él pudiera hacer nada para evitarlo.

Para terminar, si la Policía Local ha tomado sus medidas, la U.D. Melilla las suyas, por qué la Federación ante unos hechos que nada tiene que ver con ellos han tomado este asunto arremetiendo contra dos niños indefensos. Estos miembros de la Junta Directiva que actuaron para apartarlos de la Selección, han pensado el daño moral que se le puede hacer a un menor con estas medidas (que son buenos estudiantes, nunca han tenido problemas de este tipo, nunca han sido sancionados, etc.).

Ya se pueden imaginar lo indignado que estoy, les diré que todo esto lo he puesto en manos de mi abogado y está estudiando la manera de emprender las acciones legales pertinentes, porque esto no se va a quedar aquí y a partir de ahora me voy a dedicar a denunciar públicamente todos los sucesos que se produzcan en los aledaños de los campos de fútbol o fútbol playa de esa Federación. Solo hay que buscar en las hemerotecas de los periódicos de la ciudad y ver la de sucesos escandalosos, con agresiones y tumultos incluidos que se han producidos a lo largo de los años en el campo de La Espiguera y en el Paseo Marítimo (Fútbol Playa).

Manuel Agulló

Injusticia en el mundo del fútbol melillense

Quiero comenzar a relatarles este documento a raíz de un video que se hace viral a través de las redes sociales, en el que se veía a cuatro menores subidos en dos patinetes eléctricos por la calle Mar Chica. La grabación la iba haciendo un tercero que iba por detrás subido en otro patinete. Hasta aquí, normal entre comillas, porque iban dos montados en sendos patinetes, aunque el tercero no se ve. Todo parecía una chiquillada hasta que el menor que iba en el primer patinete de paquete incomprensiblemente golpea el espejo retrovisor de un vehículo que estaba aparcado por medio de una patada.

Los sorprendidos que iban detrás se ríen ante lo sucedido. El menor que ha grabado estos hechos, debido a su juventud, lo manda a su grupo de jugadores amigos. Se da la circunstancia que se supone (más tarde se demuestra, porque llevan bolsas de deporte del club y se ve la cara de uno de esos menores), que estos son jugadores cadetes de la U.D. Melilla que venían de realizar su sesión de entrenamiento. Luego, uno de los chicos  que recibe el video, lo cuelga en las redes sociales.

Quiero dejar claro de antemano, que aunque fuese una gamberrada de un grupo de jóvenes, reprocho cualquier acto vandálico e incívico.

La U.D. Melilla rápidamente toma carta en el asunto, y hace un comunicado a los medios de comunicación de la decisión adoptada después de haber hecho todas las averiguaciones. Al infractor se le aparta del equipo por lo que queda de temporada, al resto se les castiga sin asistir a los entrenamientos durante un tiempo y las correspondientes reprimendas de sus entrenadores, directivos y Padres. La madre del niño que comete la infracción, acude a las oficinas de la Policía Local, pide perdón y se hace cargo de los gastos producidos en el vehículo.

La Policía Local, abre una investigación, acude a las oficinas de la U.D. Melilla y estos no tienen inconveniente y se les da todo tipo de detalles y estos toman las medidas oportunas ante esta infracción.

El asunto queda resuelto desde el Club con la citada sanción a los chicos y desde la Policía con la multa y el pago de los daños. ¡¡Todo resuelto y fin de la historia!! ¡¡Pero no!!, y ahora viene lo bueno, que es donde quiero llegar.

La RFMF, no sé por qué motivo, toma carta en el asunto y vuelven a castigar a los niños. Llaman al entrenador de la Selección de Cadetes, para que de ese grupo de

niños de un total de 6 u 8 (que no lo sé a ciencia cierta), aparte de la Selección de Cadetes a dos de los chicos que iban en esos patinetes hasta que se reúna la Junta Directiva de la Federación. Sin pararse a pensar que ya estaban sancionados por su club como principal responsable de su educación deportiva, además de señalar y sacar nombres a relucir de menores que en ningún caso se ven en las imágenes (ley de protección de datos del menor).

Se da la circunstancia que uno de los menores que iba en el grupo es mi nieto y por tal motivo me llama para contarme lo sucedido. Acto seguido llamo al entrenador de la Selección de Cadetes para que me informe de esa decisión y me dice que la orden se la ha dado el secretario técnico de la Federación. Llamo al secretario y le pido explicaciones, a lo que me dice que como son niños de la Selección tienen que tomar unas medidas y la tomaran en Junta Directiva.

Al día siguiente me persono en las oficinas de la Federación y me entrevisto con el presidente. Como comprenderán no les voy a revelar por ahora de lo que hablamos en esa reunión, pero más o menos le dije, al que yo pensaba que era más que mi amigo, que mi nieto iba en el grupo, pero que ni sale en el video, ni hizo nada malo, tan solo que iba en el grupo porque después del entreno se dirigía en uno de los patinetes de atrás hacia su casa y que todo esto se lo tomara con cariño.

Yo, conociendo como conozco a lo largo de toda mi vida deportiva lo que ocurre en este mundo del fútbol, y más concretamente como ha actuado la Federación en muchos casos, cuál fue mi sorpresa cuando me entero por una llamada del propio presidente que la Junta Directiva había tomado la decisión de apartar a estos dos jóvenes de la convocatoria de la Selección.

Francamente les digo, que yo pensaba que no iba a pasar nada porque a los hechos me remito, y repito mi nieto no figura para nada en el video, ni ha grabado nada, ni ha hecho nada, lo que no sé es por qué se ha dado su nombre a la Federación, supongo porque iba en el grupo.

Entonces me pregunto ¿por qué ha actuado de esta manera la Federación? ¿Por qué se ha estado poniendo el nombre de estos dos jóvenes en boca de todos sin que a los padres no se les haya llamado en ningún momento?, ni la U.D. Melilla, ni la Federación. Hay que pensar que estamos hablando de menores, que han tomado una decisión por un video donde se ve la cara de uno de ellos. Donde están los derechos a la privacidad, o es que han querido tomar unas medidas de ejemplaridad contra unos niños de la U.D. Melilla.

Más que yo, les puedo asegurar que nadie sabe de estos asuntos. Saben Uds. que estos “educadores de la FMF”, permitieron que un niño cadete del equipo del Rusadir, que lo expulsaron en un partido de fútbol sala (1 de noviembre) y fue sancionado con 10 partidos (6 partidos por actos notorios públicos que atentan contra la dignidad y decoro deportivo y 4 partidos por insultar al árbitro del encuentro), siguiera entrando en las convocatorias de la Selección, viajara a jugar esa fase en diciembre en la provincia de Valencia, continúe en la Selección y no hayan tomado medidas “educadoras” sobre él.

Saben Uds. que este viernes pasado (24 de enero) en el encuentro de juveniles Rusadir-CD. Melilla, al término del encuentro hubo una batalla campal, donde hay varios juveniles de la Selección y no se tomaron ninguna medida disciplinaria.

¿Qué ocurre?, que estos son niños de la U.D. Melilla y  se les mira de otra manera, a pesar de haber sido una acción extradeportiva, producida en la calle. Donde está la presunción de inocencia. Donde quedan los derechos fundamentales de un joven, que el único mal que ha hecho ha sido el de entrenar y al termino dirigirse a su casa con un grupo de compañeros, sin más delito que el ver lo que sucedía sin que él pudiera hacer nada para evitarlo.

Para terminar, si la Policía Local ha tomado sus medidas, la U.D. Melilla las suyas, por qué la Federación ante unos hechos que nada tiene que ver con ellos han tomado este asunto arremetiendo contra dos niños indefensos. Estos miembros de la Junta Directiva que actuaron para apartarlos de la Selección, han pensado el daño moral que se le puede hacer a un menor con estas medidas (que son buenos estudiantes, nunca han tenido problemas de este tipo, nunca han sido sancionados, etc.).

Ya se pueden imaginar lo indignado que estoy, les diré que todo esto lo he puesto en manos de mi abogado y está estudiando la manera de emprender las acciones legales pertinentes, porque esto no se va a quedar aquí y a partir de ahora me voy a dedicar a denunciar públicamente todos los sucesos que se produzcan en los aledaños de los campos de fútbol o fútbol playa de esa Federación. Solo hay que buscar en las hemerotecas de los periódicos de la ciudad y ver la de sucesos escandalosos, con agresiones y tumultos incluidos que se han producidos a lo largo de los años en el campo de La Espiguera y en el Paseo Marítimo (Fútbol Playa).

Manuel Agulló