Entrena a tu mente Enrique Roldán

Ejemplos negativos

14-03-2019

  • Sería muy productivo que los deportistas profesionales asumieran de una vez por todas la capacidad que tienen de influir en las nuevas generaciones

El mundo del deporte se ha convertido en el espejo en el que se miran chicos y chicas que practican, o no, un deporte. Lo que hace unos años eran las figuras de la música o del cine, en cuanto a modas, gestos…, lo han asumido los héroes actuales del deporte.

Esta situación es un fiel reflejo de la importancia que tiene el mundo del deporte en nuestra sociedad. La actividad deportiva se ha convertido, junto con el turismo, en la principal actividad de ocio que realizamos, muy por encima de la asistencia a cines, teatros o conciertos. Sólo hay que analizar la cantidad de tiempo que se dedica al deporte en los espacios informativos, comparado con el que se dedica a cualquiera de las otras actividades culturales, si es que tienen presencia en los medios de comunicación.

Y el mundo del deporte está repleto de ejemplos positivos por su comportamiento, esfuerzo, trabajo, entrega o compromiso. Se me ocurren, sólo en la esfera de nuestro país, a Rafa Nadal, Carolina Marín, Fernando Alonso o Pau Gasol, auténticas estrellas en sus respectivos deportes pero que además sirven de ejemplo a los jóvenes para esa transmisión de los valores que debe ser el deporte.

Pero también tenemos ejemplos de lo que no se debe hacer, o de lo que no debe transmitir un deportista.  La imagen de Simeone cogiéndose los genitales en la victoria del Atlético de Madrid contra la Juventus o la respuesta de Cristiano Ronaldo emulando al técnico argentino, tras eliminar a los madrileños en Champions, son dos acciones, que por la repercusión mediática que tiene el fútbol, más llaman la atención. Pero no son las únicas. Serge Ibaka a puñetazo limpio en la NBA, jugadores de la U.D. Melilla celebrando un gol con el gesto de esnifar o piernas que se estiran para empujar al contrario en los campeonatos de motociclismo, son acciones que hemos podido ver en las últimas semanas. No incluyo aquí pillerías propias de los deportistas profesionales porque las considero como parte del juego.

Sería muy productivo que los deportistas profesionales asumieran de una vez por todas la capacidad que tienen de influir en las nuevas generaciones. Del mismo modo que los chicos y chicas se motivan por realizar sus gestos técnicos, sus conductas en la cancha o su forma de ver la vida, son capaces de asumir como normales actitudes y conductas antideportivas como base de su aprendizaje.

Ejemplos negativos

  • Sería muy productivo que los deportistas profesionales asumieran de una vez por todas la capacidad que tienen de influir en las nuevas generaciones

El mundo del deporte se ha convertido en el espejo en el que se miran chicos y chicas que practican, o no, un deporte. Lo que hace unos años eran las figuras de la música o del cine, en cuanto a modas, gestos…, lo han asumido los héroes actuales del deporte.

Esta situación es un fiel reflejo de la importancia que tiene el mundo del deporte en nuestra sociedad. La actividad deportiva se ha convertido, junto con el turismo, en la principal actividad de ocio que realizamos, muy por encima de la asistencia a cines, teatros o conciertos. Sólo hay que analizar la cantidad de tiempo que se dedica al deporte en los espacios informativos, comparado con el que se dedica a cualquiera de las otras actividades culturales, si es que tienen presencia en los medios de comunicación.

Y el mundo del deporte está repleto de ejemplos positivos por su comportamiento, esfuerzo, trabajo, entrega o compromiso. Se me ocurren, sólo en la esfera de nuestro país, a Rafa Nadal, Carolina Marín, Fernando Alonso o Pau Gasol, auténticas estrellas en sus respectivos deportes pero que además sirven de ejemplo a los jóvenes para esa transmisión de los valores que debe ser el deporte.

Pero también tenemos ejemplos de lo que no se debe hacer, o de lo que no debe transmitir un deportista.  La imagen de Simeone cogiéndose los genitales en la victoria del Atlético de Madrid contra la Juventus o la respuesta de Cristiano Ronaldo emulando al técnico argentino, tras eliminar a los madrileños en Champions, son dos acciones, que por la repercusión mediática que tiene el fútbol, más llaman la atención. Pero no son las únicas. Serge Ibaka a puñetazo limpio en la NBA, jugadores de la U.D. Melilla celebrando un gol con el gesto de esnifar o piernas que se estiran para empujar al contrario en los campeonatos de motociclismo, son acciones que hemos podido ver en las últimas semanas. No incluyo aquí pillerías propias de los deportistas profesionales porque las considero como parte del juego.

Sería muy productivo que los deportistas profesionales asumieran de una vez por todas la capacidad que tienen de influir en las nuevas generaciones. Del mismo modo que los chicos y chicas se motivan por realizar sus gestos técnicos, sus conductas en la cancha o su forma de ver la vida, son capaces de asumir como normales actitudes y conductas antideportivas como base de su aprendizaje.