El indescifrable mundo del fútbol Juan Moya

La pretemporada y su planificación

21-11-2018

  • "Planificar es programar el curso de los acontecimientos, para no dejar nada en mano de la improvisación"

Los entrenamientos incluyen básicamente un programa de: preparación física, técnica, táctica, estratégica (ABP), psicológica, prevención de lesiones y programa nutricional, Diversas rutinas que nos conduciría a la mejor puesta a punto para afrontar la competición con éxito.

Una de las cosas más importante para un entrenador es saber diseñar una buena planificación. "Planificar es programar el curso de los acontecimientos, para no dejar nada en mano de la improvisación". Es un plan general, metódicamente organizado para obtener un objetivo determinado y un funcionamiento armónico”.

Es cierto que hoy las planificaciones se pueden adquirir en cualquier librería deportiva, pero la programación y organización del entrenamiento deportivo no puede ser siempre igual. No es válido elaborar una programación y aplicarla a cualquier equipo. Todo entrenamiento debe partir del análisis detallado de las condiciones de partida y de los objetivos que se pretenden.

Somos conscientes que el azar va a estar presente en cualquier momento de nuestras vidas, al igual que ocurre en el juego. Con el trabajo planificado se intenta reducir al máximo la posibilidad de que dicha fatalidad aparezca y de al trasto con todo nuestro trabajo. Por eso la importancia de tener las cosas preparadas, estudiadas y organizadas, Cuantas más cosas tengamos dispuestas más posibilidades habrá de que aparezcan los resultados. “Quien falla en la planificación, planifica su fracaso”

Pero dentro de la planificación toma más relevancia que ningún otro periodo, la pretemporada, ya que el objetivo de ésta, es llegar en las mejores condiciones al inicio de la competición.

En ella hay que tener en cuenta multitud de factores y condiciones previas como el tipo de jugadores, el nivel de la competición, los días de entrenamiento y de partido, las instalaciones, el material del que dispongamos…

Una vez conocido a los jugadores que van a componer la plantilla, estaremos dispuesto para aplicar según nuestro criterio: la táctica colectiva tanto en defensa como en ataque, el sistema de juego a desarrollar, la estrategia a seguir tanto en ataque como en defensa, la técnica, la preparación física y aquellos automatismos que fueran necesarios para obtener nuestro modelo de juego.

Lo primero que debemos hacer para confeccionar los diferentes periodos de la planificación, es reunir a todos los componentes del equipo técnico que vayan a colaborar en su desarrollo. Hay que tener muy claro que ésta ha de ser flexible. Esto constituye a que todos puedan expresar sus criterios, para mejorar y corregir aspectos relevantes del juego durante la temporada.

Tenemos que tener en cuenta que el futbolista viene de un largo tiempo de inactividad y tendremos que activarlo de nuevo, de modo que el trabajo de pretemporada ira de menos a más, prestando atención especial a dos de los indicadores más importante de la carga como son: volumen e intensidad, con la finalidad de cuantificar el entrenamiento

Hay quien aún sigue con la vieja receta de reventar a los futbolistas a correr por montañas, bosques y playa para mejorar la resistencia, sin tener en cuenta que este periodo coincide con los meses más caluroso del verano julio y agosto. “Mis respetos hacia ellos”, pero hace algún tiempo que las cosas cambiaron y hoy, se entrena todas las cualidades físicas necesarias con el balón, en un trabajo integrado que abarca todos los fundamentos y aspectos del juego. De este modo esta tarea tan agobiante y odiada por el jugador, se convierte desde el primer día en algo mucho más alegre y divertido sin perder un ápice de intensidad, sufrimiento y esfuerzo.

Este periodo va a ser también el momento perfecto para comprobar cómo se desenvuelven los jugadores en determinadas posiciones, consolidar el estilo de juego, para que los nuevos fichajes se adapten lo antes posible, para ver a los nuevos valores de la cantera y enseñarles a competir, para dar minutos a todos, y conseguir una fuerte unión y un objetivo común como equipo.

En definitiva, se trata de prepararse para afrontar el desafío de una larga temporada y fortalecer en los jugadores: la motivación, la superación de esfuerzo, la concentración, la autoestima, el compromiso, la solidaridad, el control de la ansiedad, etc.

A modo de ilustración, pongamos como ejemplo un equipo juvenil que entrena 3 días a la semana más el día de partido amistoso.

Vamos a contar con un total de 5 microciclos de período preparatorio, a lo largo de los cuales se van a desarrollar un total de 25 sesiones, de las cuales lo ideal sería que se llegaran a jugar al menos 6 amistosos, dos como parte de entrenamiento y el resto de carácter formal: Los dos primeros amistoso se podrían jugar contra los equipos filiales, para ir obtenido el ritmo de competición necesario para llevar a cabo el resto de partidos amistosos contra equipos de  diferentes categorías.

Decir que la principal característica de la programación que se expone con posterioridad, es que está sujeta a cuantos cambios sucedan, tanto aquellos que crea conveniente el entrenador y cuerpo técnico, como los que puedan surgir durante la pretemporada. Se trata de anticiparse,  ofreciendo una serie de alternativas que permita una mejor respuesta, a todo lo que pueda acontecer.

A continuación se va a detallar la planificación de una manera fácil de entender con una serie de cuadrantes que nos servirá de guía desde el comienzo de la pretemporada, hasta el primer día de competición liguera, estableciendo una referencia en cuanto al número de sesiones,  descanso, así  como los partidos amistosas a establecer.

Teniendo en cuenta el calendario para la temporada y previendo que el primer partido oficial se jugaría el día 26 de agosto, el inicio de la pretemporada sería el día 23 de julio, martes, tal y como se establece en el calendario, alargándose hasta el 26 de agosto, día del primer partido de competición.

Hay que tener en cuenta durante las sesiones, comenzar con trabajos de acondicionamiento general para luego pasar al específico. Atender las cargas de trabajo y modificar, si fuese necesario, las tareas en función de las respuestas de los futbolistas (vienen de inactividad)

Cuadrante 1.- Calendario del periodo de pretemporada con un rango de fecha: Por lo general este periodo suele durar entre 5 y 7 semanas.

Cuadrante 2.- Periodo Pretemporada con calendario, microciclos y objetivos a alcanzar en el aspecto técnico-táctico.

Cuadrante 3.- Microciclos: Es la unidad temporal más importante de la estructura que configura el proceso de la planificación. Son periodos de aproximadamente una semana y en él se contempla los objetivos específicos que se quiere trabajar y conseguir.

Durante este periodo de tiempo, comenzamos a adaptarnos en un proceso gradual que irá desde la adquisición de hábitos hasta la asimilación de nuestro modelo de juego. 

En cuanto al trabajo específico comenzaremos con ejercicios de: posesión, conservación, posicionamiento, juegos en espacios reducidos (JER), jugadas elaboradas, finalizaciones. Todo ello con ejercicios de baja intensidad (BI) aumentando a media intensidad (MI), para que los jugadores vayan adaptándose a las dimensiones del terreno de juego y a los esfuerzos reales propios de la competición (Tiempo y Espacio).

Inicialmente debemos darle más importancia a los aspectos defensivos del juego, introduciendo elementos tácticos como marcajes, repliegues, achiques de espacios, coberturas y permutas, en busca de construir un bloque permanente en defensa que nos permita realizar movimientos de basculación y aproximación que finalice con pressing. Esto, lo debemos hacer en forma de ejercicios y juegos aplicativos en espacios reducidos, pasando a su desarrollo en tres cuarto y campo entero.

Del mismo modo, iremos introduciendo (ABP) acciones a balón parado, aspectos estratégicos del juego, tanto ofensiva como defensivamente, (saques de esquina, de banda, faltas laterales, libres directos e indirectos...).

Valoraremos y decidiremos con el trabajo y la observación diaria, quienes serán los encargados de llevar a cabo las jugadas de estrategias del equipo (ABP), así como la designación del lanzador o lanzadores de los penaltis. 

El contenido del microciclo tipo en este periodo, debe ser el siguiente con sus variantes y cargas:

Trote. Movilidad Articular. Estiramientos.

Trabajo de Fuerza - Resistencia: por estación en campo con balón, o en gimnasio

Trabajo de Posesión y Conservación del balón

Organización ofensiva en espacio reducido (40x20) entre equipos asistidos por 2/3 comodines.

Organización defensiva en igualdad, inferioridad y superioridad.

Encuentros de 6x6x6 en doble área, en series de 3´jugando a toques libres con fuera de juego y pocas interrupciones. 

Mucho juego y ejercicios de posición y posesión en espacios reducidos.

Cuadrante 4.- Las sesiones. Del mismo modo que el periodo se divide en Micro ciclos, este a su vez, se compone de un determinado número de sesiones de entrenamiento que en función de la categoría viene a oscilar entre 2 y 5 a la semana.

Terminado el periodo de pretemporada Analizamos nuestro modelo de juego:

Disposición: 1-4-2-3-1 la más utilizada, 1-4-4-2 como variante.

Organización Ofensiva

Organización defensiva

Transición Ataque-defensa

Transición defensa-ataque

Una vez analizado en profundidad todos los detalles, esperamos con ilusión el comienzo de la Temporada.

La pretemporada y su planificación

  • "Planificar es programar el curso de los acontecimientos, para no dejar nada en mano de la improvisación"

Los entrenamientos incluyen básicamente un programa de: preparación física, técnica, táctica, estratégica (ABP), psicológica, prevención de lesiones y programa nutricional, Diversas rutinas que nos conduciría a la mejor puesta a punto para afrontar la competición con éxito.

Una de las cosas más importante para un entrenador es saber diseñar una buena planificación. "Planificar es programar el curso de los acontecimientos, para no dejar nada en mano de la improvisación". Es un plan general, metódicamente organizado para obtener un objetivo determinado y un funcionamiento armónico”.

Es cierto que hoy las planificaciones se pueden adquirir en cualquier librería deportiva, pero la programación y organización del entrenamiento deportivo no puede ser siempre igual. No es válido elaborar una programación y aplicarla a cualquier equipo. Todo entrenamiento debe partir del análisis detallado de las condiciones de partida y de los objetivos que se pretenden.

Somos conscientes que el azar va a estar presente en cualquier momento de nuestras vidas, al igual que ocurre en el juego. Con el trabajo planificado se intenta reducir al máximo la posibilidad de que dicha fatalidad aparezca y de al trasto con todo nuestro trabajo. Por eso la importancia de tener las cosas preparadas, estudiadas y organizadas, Cuantas más cosas tengamos dispuestas más posibilidades habrá de que aparezcan los resultados. “Quien falla en la planificación, planifica su fracaso”

Pero dentro de la planificación toma más relevancia que ningún otro periodo, la pretemporada, ya que el objetivo de ésta, es llegar en las mejores condiciones al inicio de la competición.

En ella hay que tener en cuenta multitud de factores y condiciones previas como el tipo de jugadores, el nivel de la competición, los días de entrenamiento y de partido, las instalaciones, el material del que dispongamos…

Una vez conocido a los jugadores que van a componer la plantilla, estaremos dispuesto para aplicar según nuestro criterio: la táctica colectiva tanto en defensa como en ataque, el sistema de juego a desarrollar, la estrategia a seguir tanto en ataque como en defensa, la técnica, la preparación física y aquellos automatismos que fueran necesarios para obtener nuestro modelo de juego.

Lo primero que debemos hacer para confeccionar los diferentes periodos de la planificación, es reunir a todos los componentes del equipo técnico que vayan a colaborar en su desarrollo. Hay que tener muy claro que ésta ha de ser flexible. Esto constituye a que todos puedan expresar sus criterios, para mejorar y corregir aspectos relevantes del juego durante la temporada.

Tenemos que tener en cuenta que el futbolista viene de un largo tiempo de inactividad y tendremos que activarlo de nuevo, de modo que el trabajo de pretemporada ira de menos a más, prestando atención especial a dos de los indicadores más importante de la carga como son: volumen e intensidad, con la finalidad de cuantificar el entrenamiento

Hay quien aún sigue con la vieja receta de reventar a los futbolistas a correr por montañas, bosques y playa para mejorar la resistencia, sin tener en cuenta que este periodo coincide con los meses más caluroso del verano julio y agosto. “Mis respetos hacia ellos”, pero hace algún tiempo que las cosas cambiaron y hoy, se entrena todas las cualidades físicas necesarias con el balón, en un trabajo integrado que abarca todos los fundamentos y aspectos del juego. De este modo esta tarea tan agobiante y odiada por el jugador, se convierte desde el primer día en algo mucho más alegre y divertido sin perder un ápice de intensidad, sufrimiento y esfuerzo.

Este periodo va a ser también el momento perfecto para comprobar cómo se desenvuelven los jugadores en determinadas posiciones, consolidar el estilo de juego, para que los nuevos fichajes se adapten lo antes posible, para ver a los nuevos valores de la cantera y enseñarles a competir, para dar minutos a todos, y conseguir una fuerte unión y un objetivo común como equipo.

En definitiva, se trata de prepararse para afrontar el desafío de una larga temporada y fortalecer en los jugadores: la motivación, la superación de esfuerzo, la concentración, la autoestima, el compromiso, la solidaridad, el control de la ansiedad, etc.

A modo de ilustración, pongamos como ejemplo un equipo juvenil que entrena 3 días a la semana más el día de partido amistoso.

Vamos a contar con un total de 5 microciclos de período preparatorio, a lo largo de los cuales se van a desarrollar un total de 25 sesiones, de las cuales lo ideal sería que se llegaran a jugar al menos 6 amistosos, dos como parte de entrenamiento y el resto de carácter formal: Los dos primeros amistoso se podrían jugar contra los equipos filiales, para ir obtenido el ritmo de competición necesario para llevar a cabo el resto de partidos amistosos contra equipos de  diferentes categorías.

Decir que la principal característica de la programación que se expone con posterioridad, es que está sujeta a cuantos cambios sucedan, tanto aquellos que crea conveniente el entrenador y cuerpo técnico, como los que puedan surgir durante la pretemporada. Se trata de anticiparse,  ofreciendo una serie de alternativas que permita una mejor respuesta, a todo lo que pueda acontecer.

A continuación se va a detallar la planificación de una manera fácil de entender con una serie de cuadrantes que nos servirá de guía desde el comienzo de la pretemporada, hasta el primer día de competición liguera, estableciendo una referencia en cuanto al número de sesiones,  descanso, así  como los partidos amistosas a establecer.

Teniendo en cuenta el calendario para la temporada y previendo que el primer partido oficial se jugaría el día 26 de agosto, el inicio de la pretemporada sería el día 23 de julio, martes, tal y como se establece en el calendario, alargándose hasta el 26 de agosto, día del primer partido de competición.

Hay que tener en cuenta durante las sesiones, comenzar con trabajos de acondicionamiento general para luego pasar al específico. Atender las cargas de trabajo y modificar, si fuese necesario, las tareas en función de las respuestas de los futbolistas (vienen de inactividad)

Cuadrante 1.- Calendario del periodo de pretemporada con un rango de fecha: Por lo general este periodo suele durar entre 5 y 7 semanas.

Cuadrante 2.- Periodo Pretemporada con calendario, microciclos y objetivos a alcanzar en el aspecto técnico-táctico.

Cuadrante 3.- Microciclos: Es la unidad temporal más importante de la estructura que configura el proceso de la planificación. Son periodos de aproximadamente una semana y en él se contempla los objetivos específicos que se quiere trabajar y conseguir.

Durante este periodo de tiempo, comenzamos a adaptarnos en un proceso gradual que irá desde la adquisición de hábitos hasta la asimilación de nuestro modelo de juego. 

En cuanto al trabajo específico comenzaremos con ejercicios de: posesión, conservación, posicionamiento, juegos en espacios reducidos (JER), jugadas elaboradas, finalizaciones. Todo ello con ejercicios de baja intensidad (BI) aumentando a media intensidad (MI), para que los jugadores vayan adaptándose a las dimensiones del terreno de juego y a los esfuerzos reales propios de la competición (Tiempo y Espacio).

Inicialmente debemos darle más importancia a los aspectos defensivos del juego, introduciendo elementos tácticos como marcajes, repliegues, achiques de espacios, coberturas y permutas, en busca de construir un bloque permanente en defensa que nos permita realizar movimientos de basculación y aproximación que finalice con pressing. Esto, lo debemos hacer en forma de ejercicios y juegos aplicativos en espacios reducidos, pasando a su desarrollo en tres cuarto y campo entero.

Del mismo modo, iremos introduciendo (ABP) acciones a balón parado, aspectos estratégicos del juego, tanto ofensiva como defensivamente, (saques de esquina, de banda, faltas laterales, libres directos e indirectos...).

Valoraremos y decidiremos con el trabajo y la observación diaria, quienes serán los encargados de llevar a cabo las jugadas de estrategias del equipo (ABP), así como la designación del lanzador o lanzadores de los penaltis. 

El contenido del microciclo tipo en este periodo, debe ser el siguiente con sus variantes y cargas:

Trote. Movilidad Articular. Estiramientos.

Trabajo de Fuerza - Resistencia: por estación en campo con balón, o en gimnasio

Trabajo de Posesión y Conservación del balón

Organización ofensiva en espacio reducido (40x20) entre equipos asistidos por 2/3 comodines.

Organización defensiva en igualdad, inferioridad y superioridad.

Encuentros de 6x6x6 en doble área, en series de 3´jugando a toques libres con fuera de juego y pocas interrupciones. 

Mucho juego y ejercicios de posición y posesión en espacios reducidos.

Cuadrante 4.- Las sesiones. Del mismo modo que el periodo se divide en Micro ciclos, este a su vez, se compone de un determinado número de sesiones de entrenamiento que en función de la categoría viene a oscilar entre 2 y 5 a la semana.

Terminado el periodo de pretemporada Analizamos nuestro modelo de juego:

Disposición: 1-4-2-3-1 la más utilizada, 1-4-4-2 como variante.

Organización Ofensiva

Organización defensiva

Transición Ataque-defensa

Transición defensa-ataque

Una vez analizado en profundidad todos los detalles, esperamos con ilusión el comienzo de la Temporada.