El indescifrable mundo del fútbol Juan Moya

La seguridad deportiva y la prevención de lesiones

30-10-2018

  • La evaluación inicial como prevención es obligatoria y orientativa para iniciar un proceso de entrenamiento

No creo que exista en el mundo ningún acontecimiento deportivo que cuente con mayor número de participantes que el fútbol. Es prioritario para todos nosotros conseguir que los jóvenes que empiezan a iniciarse en este deporte tengan unos entrenamientos y competición plenos de seguridad. Por ello, debemos dar una gran importancia al trabajo de prevención de lesiones y seguridad deportiva, para minimizar los riesgos.

Para evitar cualquier peligro o daño, y antes de que el evento señale el pistoletazo de salida y los balones rueden sobre los terrenos de juego, sería necesario que los entrenadores nos hiciéramos las siguientes preguntas respecto a la seguridad y la prevención:

¿Han pasado mis jugadores un control médico exhaustivo antes de comenzar?

¿Es adecuado el uso de instalaciones, material y equipo?

¿Van mis jugadores bien equipados?

¿Están mis sesiones bien diseñadas para atender a sus capacidades y limitaciones?

¿En caso de lesión, tengo material de atención primaria?, ¿y personal auxiliar sanitario?

¿La atención posterior está concertada y garantizada? (Mutualidad)

Todos sabemos que la actividad deportiva segura no existe, pero antes de iniciar la competición es de vital importancia tener en cuenta una serie de acciones preventivas como:realizar una evaluación médica, motora y fisiológica inicial. Usar con seguridad y precaución instalaciones, equipamiento y material. Usar correcta y racionalmente la vestimenta y material de uso personal en función de horario, tiempo, clima... Poseer personal sanitario y material de primeros auxilios, así como concierto para atención posterior (mutualidad).

La evaluación inicial como prevención es obligatoria y orientativa para iniciar un proceso de entrenamiento. Obviamente deberá ser realizada por un médico.

Como se ha dicho, la actividad física segura no existe, pero existen factores que condicionan la aparición de lesiones en todo entrenamiento y competición: mal calentamiento, entrenamientos inadecuados, actividades de gran intensidad, lesiones previas mal tratadas e incluso el estado de las instalaciones.

Por eso lo más prudente es intentar aumentar al máximo los beneficios y reducir al mínimo los riesgos.

Para ello es necesario que los técnicos de futbol tengamos unos conocimientos lo suficientemente amplios como para poder ejercer nuestra labor de forma segura y plena de responsabilidad: preparación de las sesiones, riesgos que pueden correr, mecanismos de prevención y medidas de seguridad para evitarlo.

No podemos olvidarnos que las actividades de gran intensidad poseen dos riesgos claros para la salud: es difícil de controlar pudiendo producir adaptación inadecuada para el sistema cardio-respiratorio y puede producir lesiones.

La toma de la frecuencia cardiaca podemos realizarla a través de pulsómetro o sobre arteria superficial (corazón, pulso radial o carótico). Un correcto conteo realizado durante 10 o 15”, durante o inmediatamente después del ejercicio, multiplicando el resultado por 6 o por 4, supone una aceptable estimación de la frecuencia cardiaca de esfuerzo.

Formula de la Frecuencia cardiaca máxima: Fc. Máxima = 220-edad (en años) 

Ej: 220-40=180 x 0,6(60%)=108 pulsaciones/minuto+corrección 15´

Si se utiliza esta fórmula hay que tener en cuenta que las intensidades que inducen beneficios saludables oscilan entre el 60 y 90 %. Al inicio se elegirá el porcentaje más bajo.

Un calentamiento adecuado es fundamental para prevenir lesiones. Con el calentamiento aumentamos la temperatura del cuerpo, la frecuencia cardiaca, el flujo sanguíneo, el ritmo respiratorio a través de ejercicios ligeros y disponemos al organismo para efectuar un esfuerzo mayor. Suele componerse de dos fases: una general y otra específica en el que ya van implicados movimientos del deporte en concreto (pases, conducciones, controles, regates, tiros…).

Otros síntomas que se nos pueden presentar durante el entrenamiento diario y que debemos conocer para evitar riesgos y mejorar la seguridad son:

 LAS AGUJETAS: Dolor muscular post esfuerzo de aparición tardía, aparecen a partir de las 24 horas después de finalizar el ejercicio y pueden permanecer varios días. La mejor manera para que no aparezcan es dosificar los esfuerzos de manera progresiva y gradual, comenzando sin prisa y sin buscar grandes avances en corto espacio de tiempo. Para las agujetas no existe ningún tratamiento efectivo que las haga desaparecer. Una buena opción es hacer ejercicio los siguientes días a menor intensidad, poco a poco se consigue que el músculo logre una adaptación al ejercicio y disminuya el dolor.

EL FLATO: Muchos deportistas han experimentado punzadas, dolores bruscos o espasmos en el costado derecho del abdomen. Estas molestias ocurren a veces durante el ejercicio. El comienzo de este dolor no es predecible y la naturaleza es imposible de determinar. Cuando aparece este dolor la solución es disminuir la intensidad o detener el ejercicio. No hay que hacer esfuerzos con flato, y en caso de que este problema se repita con regularidad, acudir a un especialista en medicina deportiva.

CALAMBRE: Contracción involuntaria de la musculatura por cansancio y fatiga, falta de reservas energéticas, agua y sales minerales. El tratamiento inicial debe ser hidratación y reposición de sales minerales después del ejercicio, estiramientos después de la competición o entrenamiento.

LA DESHIDRATACIÓN: En ciertas ocasiones, cuando las condiciones climáticas son muy adversas (calor intenso y gran humedad), hay que tomar precauciones para evitar las deshidrataciones. Colocarse ropa adecuada, hidratarse cada cierto tiempo. El agua que perdemos hay que recuperarla. La mejor forma es hacerlo sin prisa, pero sin pausa, no darse atracones de agua, sino beber continuamente pequeños volúmenes.

El programa preventivo en los equipos profesionales

Un jugador de alto nivel lesionado supone un problema deportivo y un quebranto económico importante para el club, al estar mucho tiempo sin poder jugar. Por eso es inevitable realizar un buen programa de prevención de lesiones, adaptado a las necesidades de los jugadores. Su objetivo es disminuir la incidencia de lesiones musculares y que estas, de haberlas, sean de menor gravedad.

En el mundo profesional, los jugadores están constantemente expuestos a lesiones por su exigente nivel competitivo. La mayoría de estas lesiones vienen por problemas musculares, sobre todo en la 2º mitad de los partidos: contracturas, micro roturas, roturas fibrilar y muscular, esguince de tobillo... Isquiotibiales y cuádriceps son las zonas lesionadas con más frecuencia.

Para mantener al jugador en competición el mayor tiempo posible durante la temporada, es fundamental que estos lleven a cabo diariamente su rutina de trabajo preventivo.

La seguridad deportiva y la prevención de lesiones

  • La evaluación inicial como prevención es obligatoria y orientativa para iniciar un proceso de entrenamiento

No creo que exista en el mundo ningún acontecimiento deportivo que cuente con mayor número de participantes que el fútbol. Es prioritario para todos nosotros conseguir que los jóvenes que empiezan a iniciarse en este deporte tengan unos entrenamientos y competición plenos de seguridad. Por ello, debemos dar una gran importancia al trabajo de prevención de lesiones y seguridad deportiva, para minimizar los riesgos.

Para evitar cualquier peligro o daño, y antes de que el evento señale el pistoletazo de salida y los balones rueden sobre los terrenos de juego, sería necesario que los entrenadores nos hiciéramos las siguientes preguntas respecto a la seguridad y la prevención:

¿Han pasado mis jugadores un control médico exhaustivo antes de comenzar?

¿Es adecuado el uso de instalaciones, material y equipo?

¿Van mis jugadores bien equipados?

¿Están mis sesiones bien diseñadas para atender a sus capacidades y limitaciones?

¿En caso de lesión, tengo material de atención primaria?, ¿y personal auxiliar sanitario?

¿La atención posterior está concertada y garantizada? (Mutualidad)

Todos sabemos que la actividad deportiva segura no existe, pero antes de iniciar la competición es de vital importancia tener en cuenta una serie de acciones preventivas como:realizar una evaluación médica, motora y fisiológica inicial. Usar con seguridad y precaución instalaciones, equipamiento y material. Usar correcta y racionalmente la vestimenta y material de uso personal en función de horario, tiempo, clima... Poseer personal sanitario y material de primeros auxilios, así como concierto para atención posterior (mutualidad).

La evaluación inicial como prevención es obligatoria y orientativa para iniciar un proceso de entrenamiento. Obviamente deberá ser realizada por un médico.

Como se ha dicho, la actividad física segura no existe, pero existen factores que condicionan la aparición de lesiones en todo entrenamiento y competición: mal calentamiento, entrenamientos inadecuados, actividades de gran intensidad, lesiones previas mal tratadas e incluso el estado de las instalaciones.

Por eso lo más prudente es intentar aumentar al máximo los beneficios y reducir al mínimo los riesgos.

Para ello es necesario que los técnicos de futbol tengamos unos conocimientos lo suficientemente amplios como para poder ejercer nuestra labor de forma segura y plena de responsabilidad: preparación de las sesiones, riesgos que pueden correr, mecanismos de prevención y medidas de seguridad para evitarlo.

No podemos olvidarnos que las actividades de gran intensidad poseen dos riesgos claros para la salud: es difícil de controlar pudiendo producir adaptación inadecuada para el sistema cardio-respiratorio y puede producir lesiones.

La toma de la frecuencia cardiaca podemos realizarla a través de pulsómetro o sobre arteria superficial (corazón, pulso radial o carótico). Un correcto conteo realizado durante 10 o 15”, durante o inmediatamente después del ejercicio, multiplicando el resultado por 6 o por 4, supone una aceptable estimación de la frecuencia cardiaca de esfuerzo.

Formula de la Frecuencia cardiaca máxima: Fc. Máxima = 220-edad (en años) 

Ej: 220-40=180 x 0,6(60%)=108 pulsaciones/minuto+corrección 15´

Si se utiliza esta fórmula hay que tener en cuenta que las intensidades que inducen beneficios saludables oscilan entre el 60 y 90 %. Al inicio se elegirá el porcentaje más bajo.

Un calentamiento adecuado es fundamental para prevenir lesiones. Con el calentamiento aumentamos la temperatura del cuerpo, la frecuencia cardiaca, el flujo sanguíneo, el ritmo respiratorio a través de ejercicios ligeros y disponemos al organismo para efectuar un esfuerzo mayor. Suele componerse de dos fases: una general y otra específica en el que ya van implicados movimientos del deporte en concreto (pases, conducciones, controles, regates, tiros…).

Otros síntomas que se nos pueden presentar durante el entrenamiento diario y que debemos conocer para evitar riesgos y mejorar la seguridad son:

 LAS AGUJETAS: Dolor muscular post esfuerzo de aparición tardía, aparecen a partir de las 24 horas después de finalizar el ejercicio y pueden permanecer varios días. La mejor manera para que no aparezcan es dosificar los esfuerzos de manera progresiva y gradual, comenzando sin prisa y sin buscar grandes avances en corto espacio de tiempo. Para las agujetas no existe ningún tratamiento efectivo que las haga desaparecer. Una buena opción es hacer ejercicio los siguientes días a menor intensidad, poco a poco se consigue que el músculo logre una adaptación al ejercicio y disminuya el dolor.

EL FLATO: Muchos deportistas han experimentado punzadas, dolores bruscos o espasmos en el costado derecho del abdomen. Estas molestias ocurren a veces durante el ejercicio. El comienzo de este dolor no es predecible y la naturaleza es imposible de determinar. Cuando aparece este dolor la solución es disminuir la intensidad o detener el ejercicio. No hay que hacer esfuerzos con flato, y en caso de que este problema se repita con regularidad, acudir a un especialista en medicina deportiva.

CALAMBRE: Contracción involuntaria de la musculatura por cansancio y fatiga, falta de reservas energéticas, agua y sales minerales. El tratamiento inicial debe ser hidratación y reposición de sales minerales después del ejercicio, estiramientos después de la competición o entrenamiento.

LA DESHIDRATACIÓN: En ciertas ocasiones, cuando las condiciones climáticas son muy adversas (calor intenso y gran humedad), hay que tomar precauciones para evitar las deshidrataciones. Colocarse ropa adecuada, hidratarse cada cierto tiempo. El agua que perdemos hay que recuperarla. La mejor forma es hacerlo sin prisa, pero sin pausa, no darse atracones de agua, sino beber continuamente pequeños volúmenes.

El programa preventivo en los equipos profesionales

Un jugador de alto nivel lesionado supone un problema deportivo y un quebranto económico importante para el club, al estar mucho tiempo sin poder jugar. Por eso es inevitable realizar un buen programa de prevención de lesiones, adaptado a las necesidades de los jugadores. Su objetivo es disminuir la incidencia de lesiones musculares y que estas, de haberlas, sean de menor gravedad.

En el mundo profesional, los jugadores están constantemente expuestos a lesiones por su exigente nivel competitivo. La mayoría de estas lesiones vienen por problemas musculares, sobre todo en la 2º mitad de los partidos: contracturas, micro roturas, roturas fibrilar y muscular, esguince de tobillo... Isquiotibiales y cuádriceps son las zonas lesionadas con más frecuencia.

Para mantener al jugador en competición el mayor tiempo posible durante la temporada, es fundamental que estos lleven a cabo diariamente su rutina de trabajo preventivo.