Juandi Aguilar: “Cuando tuve enfrente el macizo del Mont Blanc se me saltaron las lágrimas”

Ignacio Samper 31-08-2017 - Run

  • El melillense participó en la UTMB quedando en la posición 80 de su categoría y llevando el nombre de Melilla a las cotas más altas del Trail

  • Reconoce que le será imposible olvidar cada paisaje que le acompañó durante los 120 kilómetros de recorrido

Juan Diego Aguilar Bravo, más conocido en su ámbito más cercano como Juandi, ha marcado un hito en el deporte melillense. Ya se le conocía por participar en distintas carreras de Trail a lo largo del territorio español, pero en esta ocasión la hazaña que ha protagonizado será difícil de superar. La madrugada del miércoles, a las 6:00 horas, Juandi, miembro del club Trail Running Melilla, tomaba parte en la Ultra Trail de Mont Blanc en la modalidad TDS, la prueba de Trail más dura del mundo.

Y no sólo participaba llevando el nombre de Melilla, sino que lo dejó bien alto, concretamente en el puesto 130 de 1.818 participantes y el 80 de su categoría, tras parar el crono en 21:11:49, llegando a la meta ubicada en Chamonix a las 3:13 horas. Todo ello tras recorrer cerca de 120 kilómetros subiendo rampas verticales o superando tramos de semi escalada.

Una vez acabada esta trepidante aventura, el corredor melillense reconocía que su idea “no era acabar en una buena posición”. “Mi ética de corredor me obliga a hacer dos cosas: la primera disfrutar de la carrera y la segunda ser finihser”, señalaba Juandi. La cuestión es que, como sucedió en esta carrera, fue tirando y tirando hasta no sólo acabar, sino hacerlo el 80 de su categoría, “algo que no está tan mal si pensamos que aquí están los mejores del mundo”.

Reconoce que es normal que en carreras de esta distancia haya zonas en las que sufras más y otras en las que sufras menos, “pero el paisaje que me acompañaba en cada kilómetro no lo voy a olvidar nunca”. Es más, asegura que “cuando le eché un vistazo al macizo del Mont Blanc se me saltaron las lágrimas”, por eso le cuesta escoger un único momento especial del recorrido.

Uno de los que más disfrutó fue tras 7 kilómetros de la salida, tras dejar atrás el Col Checruit y enfilar el Monte Favre. En ese instante las nubes quedaron a los pies de los corredores y pudieron contemplar el Mont Blanc al amanecer, “una imagen imposible de olvidar”. Pero tampoco se le borrará de la memoria la bajada del Col Joly, cuando se encontraba bajo un aguacero importante y a pesar del frío y el cansancio no podía borrar la sonrisa de su cara mientras descendía por una rampa vertical muy técnica.

Recorrido monstruoso

Cuando habla del recorrido de la prueba lo define como “una monstruosidad y un auténtico Ultra Trail” con subidas a más de 2.000 metros de altitud. Pero también había puntos de semi escalada muy técnicas “que son las que me gustan” o zonas encadenadas para ayudar a los corredores a ascender.

Entre las subidas más complicadas se queda con la del kilómetro 51hasta coronar el Mont le Passeur, un 2.000 positivo a lo largo de 11 kilómetros; o la última rampa de la carrera, la Col Tricot, “una monstruosidad vertical de 3 kilómetros para ascender un 450 positivo”, recordaba.

A parte de quedarse con todo el aspecto deportivo, Juandi califica de matrícula de honor todo el tema organizativo en torno a la prueba. “En un avituallamiento había 20 personas que te atendían, pero además pusieron varios servicios de médicos, podólogos, masajistas e incluso psicólogos para ayudar al corredor”, explicaba.

Juandi Aguilar: “Cuando tuve enfrente el macizo del Mont Blanc se me saltaron las lágrimas”

  • El melillense participó en la UTMB quedando en la posición 80 de su categoría y llevando el nombre de Melilla a las cotas más altas del Trail

  • Reconoce que le será imposible olvidar cada paisaje que le acompañó durante los 120 kilómetros de recorrido

Juan Diego Aguilar Bravo, más conocido en su ámbito más cercano como Juandi, ha marcado un hito en el deporte melillense. Ya se le conocía por participar en distintas carreras de Trail a lo largo del territorio español, pero en esta ocasión la hazaña que ha protagonizado será difícil de superar. La madrugada del miércoles, a las 6:00 horas, Juandi, miembro del club Trail Running Melilla, tomaba parte en la Ultra Trail de Mont Blanc en la modalidad TDS, la prueba de Trail más dura del mundo.

Y no sólo participaba llevando el nombre de Melilla, sino que lo dejó bien alto, concretamente en el puesto 130 de 1.818 participantes y el 80 de su categoría, tras parar el crono en 21:11:49, llegando a la meta ubicada en Chamonix a las 3:13 horas. Todo ello tras recorrer cerca de 120 kilómetros subiendo rampas verticales o superando tramos de semi escalada.

Una vez acabada esta trepidante aventura, el corredor melillense reconocía que su idea “no era acabar en una buena posición”. “Mi ética de corredor me obliga a hacer dos cosas: la primera disfrutar de la carrera y la segunda ser finihser”, señalaba Juandi. La cuestión es que, como sucedió en esta carrera, fue tirando y tirando hasta no sólo acabar, sino hacerlo el 80 de su categoría, “algo que no está tan mal si pensamos que aquí están los mejores del mundo”.

Reconoce que es normal que en carreras de esta distancia haya zonas en las que sufras más y otras en las que sufras menos, “pero el paisaje que me acompañaba en cada kilómetro no lo voy a olvidar nunca”. Es más, asegura que “cuando le eché un vistazo al macizo del Mont Blanc se me saltaron las lágrimas”, por eso le cuesta escoger un único momento especial del recorrido.

Uno de los que más disfrutó fue tras 7 kilómetros de la salida, tras dejar atrás el Col Checruit y enfilar el Monte Favre. En ese instante las nubes quedaron a los pies de los corredores y pudieron contemplar el Mont Blanc al amanecer, “una imagen imposible de olvidar”. Pero tampoco se le borrará de la memoria la bajada del Col Joly, cuando se encontraba bajo un aguacero importante y a pesar del frío y el cansancio no podía borrar la sonrisa de su cara mientras descendía por una rampa vertical muy técnica.

Recorrido monstruoso

Cuando habla del recorrido de la prueba lo define como “una monstruosidad y un auténtico Ultra Trail” con subidas a más de 2.000 metros de altitud. Pero también había puntos de semi escalada muy técnicas “que son las que me gustan” o zonas encadenadas para ayudar a los corredores a ascender.

Entre las subidas más complicadas se queda con la del kilómetro 51hasta coronar el Mont le Passeur, un 2.000 positivo a lo largo de 11 kilómetros; o la última rampa de la carrera, la Col Tricot, “una monstruosidad vertical de 3 kilómetros para ascender un 450 positivo”, recordaba.

A parte de quedarse con todo el aspecto deportivo, Juandi califica de matrícula de honor todo el tema organizativo en torno a la prueba. “En un avituallamiento había 20 personas que te atendían, pero además pusieron varios servicios de médicos, podólogos, masajistas e incluso psicólogos para ayudar al corredor”, explicaba.