Rosario Álamo: “Al acabar los 101 kilómetros me encontraba mejor que al finalizar una Africana”

Ignacio Samper 18-05-2017 - Run

  • La melillense que acabó segunda en su categoría en la prueba de Ronda asegura que es más importante estar preparado a nivel mental para afrontar este tipo de pruebas

  • Su próximo objetivo es participar, si la convocan, en la Desértica que la Legión quiere organizar en Almería

La melillense Rosario Álamo ha sido la primera mujer que cruzaba la línea de meta de los 101 kilómetros de Ronda en segunda posición. Un mérito que ha conseguido gracias a una constante preparación y a su experiencia en carreras de este tipo como son la Africana de Melilla y la Cuna de Ceuta.

Asegura que la experiencia vivida en la prueba organizada por La Legión fue “muy dura, pero inolvidable”, y no duda en asegurar que piensa repetirla en años venideros. “No me esperaba que fuera tan dura, pero estuve hablando con la gente como si nos conociéramos de toda la vida y terminé pasándomelo genial”, asegura Rosario.

Tanto es así que resaltaba que “al acabar la prueba me encontraba mejor que cuando terminaba una Africana”. Algo que se debe, aclaraba, a la preparación física y sobre todo mental que había estado entrenando. Y es que, señalaba que su mayor miedo en este tipo de pruebas es “no acabarla”, pero confesaba que cuando llegó al kilómetro 50 “fue como si empezara una nueva africana” y no tenía la sensación de cansancio ni se le apareció el famoso “muro” que hace que la mente no pueda continuar.

Al llegar a los 65 kilómetros seguía teniendo fuerzas, “me impresionó ese momento, fue algo raro pero satisfactorio que me hizo continuar hasta el final”. Por este motivo, explicaba la subcampeona de su categoría que “al cruzar la línea de meta tuve que contener las lágrimas y aun a día de hoy sigo estando eufórica, con la adrenalina por las nubes”.

Para preparar esta prueba Rosario confiesa que no ha podido entrenar todo lo que a ella le hubiera gustado con su equipo, el H-Trainer, por problemas personales, pero recalca que eran tanta la motivación que tenía que “todos los días salía a correr a las 6:00 horas”.

Rosario no pone límites a su capacidad para disputar pruebas y asegura que su próximo objetivo es participar, si finalmente sale adelante, en la cuarta prueba que organiza La Legión, la Desértica. “Si la convocan no tendré más remedio que participar, y si no el año que viene correré las cuatro legionarias”.

Rosario Álamo: “Al acabar los 101 kilómetros me encontraba mejor que al finalizar una Africana”

  • La melillense que acabó segunda en su categoría en la prueba de Ronda asegura que es más importante estar preparado a nivel mental para afrontar este tipo de pruebas

  • Su próximo objetivo es participar, si la convocan, en la Desértica que la Legión quiere organizar en Almería

La melillense Rosario Álamo ha sido la primera mujer que cruzaba la línea de meta de los 101 kilómetros de Ronda en segunda posición. Un mérito que ha conseguido gracias a una constante preparación y a su experiencia en carreras de este tipo como son la Africana de Melilla y la Cuna de Ceuta.

Asegura que la experiencia vivida en la prueba organizada por La Legión fue “muy dura, pero inolvidable”, y no duda en asegurar que piensa repetirla en años venideros. “No me esperaba que fuera tan dura, pero estuve hablando con la gente como si nos conociéramos de toda la vida y terminé pasándomelo genial”, asegura Rosario.

Tanto es así que resaltaba que “al acabar la prueba me encontraba mejor que cuando terminaba una Africana”. Algo que se debe, aclaraba, a la preparación física y sobre todo mental que había estado entrenando. Y es que, señalaba que su mayor miedo en este tipo de pruebas es “no acabarla”, pero confesaba que cuando llegó al kilómetro 50 “fue como si empezara una nueva africana” y no tenía la sensación de cansancio ni se le apareció el famoso “muro” que hace que la mente no pueda continuar.

Al llegar a los 65 kilómetros seguía teniendo fuerzas, “me impresionó ese momento, fue algo raro pero satisfactorio que me hizo continuar hasta el final”. Por este motivo, explicaba la subcampeona de su categoría que “al cruzar la línea de meta tuve que contener las lágrimas y aun a día de hoy sigo estando eufórica, con la adrenalina por las nubes”.

Para preparar esta prueba Rosario confiesa que no ha podido entrenar todo lo que a ella le hubiera gustado con su equipo, el H-Trainer, por problemas personales, pero recalca que eran tanta la motivación que tenía que “todos los días salía a correr a las 6:00 horas”.

Rosario no pone límites a su capacidad para disputar pruebas y asegura que su próximo objetivo es participar, si finalmente sale adelante, en la cuarta prueba que organiza La Legión, la Desértica. “Si la convocan no tendré más remedio que participar, y si no el año que viene correré las cuatro legionarias”.