“No califico la temporada de fracaso, a la cabeza me viene impotencia”

V.M.H./D.G.A. 16-05-2017 - Melilla Baloncesto

  • Alejandro Alcoba valora con un 7 la temporada que acaba de terminar, que considera marcada por “las lesiones y la confianza”

  • Asegura que habría fichado a los mismos jugadores, pero cambiaría algunas decisiones tomadas el verano pasado

  • Aún no ha hablado de futuro, pero se considera “con fuerzas y motivación” para seguir al frente del banquillo azulino

El viernes por la noche terminó la temporada para el Melilla Baloncesto y hoy, ya en frío y con algo de distancia, Alejandro Alcoba ha comparecido para hacer un primer balance. La temprana eliminación en el playoff ha estado presente, pero su mirada ha ido más allá. Ha hablado de las lesiones que arrancaron en pretemporada y han marcado el curso, pero también ha mencionado palabras como mentalidad o motivación, o gestión de minutos. También ha sido autocrítico y por eso le pone una nota de 7 a este curso.

Lo primero que ha hecho ha sido dejar claros las metas, reconociendo que no se han cumplido. “Por agosto el objetivo estaba claro, había plantilla para aspirar a todo: Copa de la Princesa, ascenso directo o a través de playoff”, ha recordado.

Y a partir de ahí ha explicado los aspectos que han impedido lograrlos. “Las lesiones merman mucho el trabajo, todas esas lesiones no nos han permitido tener buenos entrenamientos, no puedes crecer como equipo tácticamente. Nos atacaron en pretemporada, tuvimos un enero, febrero y marzo tranquilo, pero al final de liga tuvimos otro ataque sin piedad”. En definitiva, a lo largo del ejercicio “sólo hemos tenido 3-4 semanas con todos disponibles”.

Esto lleva añadido que “las sensaciones de los jugadores también se ven afectadas”. Por eso sentencia que “eso nos ha afectado psicológicamente y al gestionar esa situación hemos sido un poco blandos”.

Sin embargo no quiere escudarse en el tema lesiones y ha hablado también de lo táctico. Reconoce que en casa han sido “un equipo muy trabajado”, pero “fuera del Javier Imbroda nos ha pasado factura, hemos sido muy blandos y no hemos tenido mentalidad de equipo grande”. Y no olvida en ese debe “la gestión de los minutos finales”.

Con todo, reafirma que “estoy satisfecho con el rendimiento del equipo, siempre se ha dado la cara, pero los pequeños detalles han sido determinantes”.

Ha hablado también del entorno al subrayar que “desde el principio se pensó que todo iba a ser muy fácil” por haber logrado el ascenso a ACB el curso pasado, “olvidando todo lo que sufrimos el año pasado”.

El primer resumen que ofrece es: “No califico la temporada de fracaso, tampoco de decepción, a la cabeza me viene impotencia (…). Todos hemos intentado sumar, pero ha sido imposible. Al playoff llegamos rotos”. Y añade que “mis jugadores han hecho un esfuerzo sobrehumano, solo los que estamos dentro sabemos lo que hemos sufrido”.

Preguntado por la planificación, ha dejado claro que “la confección de la plantilla habría sido la misma, no ha sido problema de fichajes”. Pero sí ha asumido que se debería haber fichado en verano para suplir las bajas prolongadas de Eloy Almazán y Marcos Suka: “Ahí sí que no hemos estado bien, teníamos que haber reaccionado mucho antes”. Y ha apostillado que “el único lunar desde el club es no haber reforzado las posiciones exteriores”.

También se ha cuestionado a Alcoba sobre el porqué de las lesiones. “Será una mezcla de todo. En algunas, mala suerte, como el resbalón de Pedro Rivero ante Breogán. Y también está el condicionante de la preparación física, pero no quiero señalar a Jesús (Botejara), porque se ha desvivido. Pero el trabajo físico no ha ayudado a prevenir algunas lesiones”.

En líneas generales ha concluido que “me queda sensación de rabia porque me habría gustado competir al mismo nivel de preparación que el resto de equipos (…). No quiero que sirva de excusa, pero me da rabia no haber estado todos”.

De momento no se ha sentado a hacer una valoración con la junta directiva, pero “no creo que difiera mucho con lo que ellos piensas. Solo he recibido ánimos y su total apoyo”. Pero también ha añadido que “creo que tomé decisiones en verano que nos han perjudicado, y no lo digo por los jugadores”. Preguntado para ahondar en esas decisiones, ha dicho un escueto “me las quedo para mí”.

De cara al futuro sí ha remarcado que “tengo mucha fuerza y motivación para seguir entrenando aquí o donde sea. Creo que la directiva está al cien por cien conmigo, pero eso no quiere decir nada ahora sobre mi renovación. Yo estaría encantado de poder seguir”.

Por medio hay un proceso electoral y solo hay un candidato por el momento, Jaime Auday. Alcoba le ha echado un capote: “Si hay gente que pueda hacer un gran trabajo al frente del club como él ha hecho, que se presente. Pero creo que es muy difícil igualar lo que ha hecho Jaime”. “Se encontró un club medio muerto y lo ha puesto en la parrilla de salida para optar a la ACB”, ha sumado. Por cierto, reconoce que nunca se creyó la promesa de reserva de plaza en la Liga  Endesa e incluso no confía en que haya ascensos este año: “Este año es dificilísimo que alguna ascienda, la ACB no da su brazo a torcer”.

Por último, se ha referido al playoff de ascenso a LEB Plata que disputa este fin de semana el CAM Enrique Soler. Ve al conjunto colegial muy preparado y ha añadido que “el paso de EBA a Plata no es tan grande y nos puede ayudar a tener jugadores vinculados de mayor nivel. Cualquier mérito deportivo hay que premiarlo”.

“No califico la temporada de fracaso, a la cabeza me viene impotencia”

  • Alejandro Alcoba valora con un 7 la temporada que acaba de terminar, que considera marcada por “las lesiones y la confianza”

  • Asegura que habría fichado a los mismos jugadores, pero cambiaría algunas decisiones tomadas el verano pasado

  • Aún no ha hablado de futuro, pero se considera “con fuerzas y motivación” para seguir al frente del banquillo azulino

El viernes por la noche terminó la temporada para el Melilla Baloncesto y hoy, ya en frío y con algo de distancia, Alejandro Alcoba ha comparecido para hacer un primer balance. La temprana eliminación en el playoff ha estado presente, pero su mirada ha ido más allá. Ha hablado de las lesiones que arrancaron en pretemporada y han marcado el curso, pero también ha mencionado palabras como mentalidad o motivación, o gestión de minutos. También ha sido autocrítico y por eso le pone una nota de 7 a este curso.

Lo primero que ha hecho ha sido dejar claros las metas, reconociendo que no se han cumplido. “Por agosto el objetivo estaba claro, había plantilla para aspirar a todo: Copa de la Princesa, ascenso directo o a través de playoff”, ha recordado.

Y a partir de ahí ha explicado los aspectos que han impedido lograrlos. “Las lesiones merman mucho el trabajo, todas esas lesiones no nos han permitido tener buenos entrenamientos, no puedes crecer como equipo tácticamente. Nos atacaron en pretemporada, tuvimos un enero, febrero y marzo tranquilo, pero al final de liga tuvimos otro ataque sin piedad”. En definitiva, a lo largo del ejercicio “sólo hemos tenido 3-4 semanas con todos disponibles”.

Esto lleva añadido que “las sensaciones de los jugadores también se ven afectadas”. Por eso sentencia que “eso nos ha afectado psicológicamente y al gestionar esa situación hemos sido un poco blandos”.

Sin embargo no quiere escudarse en el tema lesiones y ha hablado también de lo táctico. Reconoce que en casa han sido “un equipo muy trabajado”, pero “fuera del Javier Imbroda nos ha pasado factura, hemos sido muy blandos y no hemos tenido mentalidad de equipo grande”. Y no olvida en ese debe “la gestión de los minutos finales”.

Con todo, reafirma que “estoy satisfecho con el rendimiento del equipo, siempre se ha dado la cara, pero los pequeños detalles han sido determinantes”.

Ha hablado también del entorno al subrayar que “desde el principio se pensó que todo iba a ser muy fácil” por haber logrado el ascenso a ACB el curso pasado, “olvidando todo lo que sufrimos el año pasado”.

El primer resumen que ofrece es: “No califico la temporada de fracaso, tampoco de decepción, a la cabeza me viene impotencia (…). Todos hemos intentado sumar, pero ha sido imposible. Al playoff llegamos rotos”. Y añade que “mis jugadores han hecho un esfuerzo sobrehumano, solo los que estamos dentro sabemos lo que hemos sufrido”.

Preguntado por la planificación, ha dejado claro que “la confección de la plantilla habría sido la misma, no ha sido problema de fichajes”. Pero sí ha asumido que se debería haber fichado en verano para suplir las bajas prolongadas de Eloy Almazán y Marcos Suka: “Ahí sí que no hemos estado bien, teníamos que haber reaccionado mucho antes”. Y ha apostillado que “el único lunar desde el club es no haber reforzado las posiciones exteriores”.

También se ha cuestionado a Alcoba sobre el porqué de las lesiones. “Será una mezcla de todo. En algunas, mala suerte, como el resbalón de Pedro Rivero ante Breogán. Y también está el condicionante de la preparación física, pero no quiero señalar a Jesús (Botejara), porque se ha desvivido. Pero el trabajo físico no ha ayudado a prevenir algunas lesiones”.

En líneas generales ha concluido que “me queda sensación de rabia porque me habría gustado competir al mismo nivel de preparación que el resto de equipos (…). No quiero que sirva de excusa, pero me da rabia no haber estado todos”.

De momento no se ha sentado a hacer una valoración con la junta directiva, pero “no creo que difiera mucho con lo que ellos piensas. Solo he recibido ánimos y su total apoyo”. Pero también ha añadido que “creo que tomé decisiones en verano que nos han perjudicado, y no lo digo por los jugadores”. Preguntado para ahondar en esas decisiones, ha dicho un escueto “me las quedo para mí”.

De cara al futuro sí ha remarcado que “tengo mucha fuerza y motivación para seguir entrenando aquí o donde sea. Creo que la directiva está al cien por cien conmigo, pero eso no quiere decir nada ahora sobre mi renovación. Yo estaría encantado de poder seguir”.

Por medio hay un proceso electoral y solo hay un candidato por el momento, Jaime Auday. Alcoba le ha echado un capote: “Si hay gente que pueda hacer un gran trabajo al frente del club como él ha hecho, que se presente. Pero creo que es muy difícil igualar lo que ha hecho Jaime”. “Se encontró un club medio muerto y lo ha puesto en la parrilla de salida para optar a la ACB”, ha sumado. Por cierto, reconoce que nunca se creyó la promesa de reserva de plaza en la Liga  Endesa e incluso no confía en que haya ascensos este año: “Este año es dificilísimo que alguna ascienda, la ACB no da su brazo a torcer”.

Por último, se ha referido al playoff de ascenso a LEB Plata que disputa este fin de semana el CAM Enrique Soler. Ve al conjunto colegial muy preparado y ha añadido que “el paso de EBA a Plata no es tan grande y nos puede ayudar a tener jugadores vinculados de mayor nivel. Cualquier mérito deportivo hay que premiarlo”.