Entrena a tu mente Enrique Roldán

Deporte y Solidaridad

16-12-2013

  • El deporte tiene un potencial que no tienen otras actividades de ocio

Se acercan las fiestas navideñas y como cada año se realizan multitud de actividades deportivas a lo largo y ancho del territorio nacional cuya finalidad es ayudar a alguna buena causa, que en los tiempos que corren son muchas y cada vez más necesarias. En Melilla tenemos algunos ejemplos como el Mundialito Benéfico a favor de ASPANIES o una de las últimas competiciones de atletismo cuyas cuotas de inscripción iban destinadas a la Asociación Española Contra el Cáncer.

"Los técnicos de deporte base deben incorporar la solidaridad a los valores que quieren transmitir a los jóvenes deportistas"

La unión de actividad deportiva y solidaridad es fruto de la imagen positiva que para todos nosotros tiene el deporte, como actividad saludable, y de la trascendencia que las competiciones que se disputan tienen en la sociedad en la que vivimos, y ambas cosas hay que aprovecharlas para despertar esa conciencia que puede estar dormida durante algún tiempo pero que en estas fechas tendemos a desperezar.

Da igual que sea un deporte de masas o una modalidad practicada por menos adeptos, siempre hay clubes, deportistas y aficionados dispuestos a colaborar de mil maneras posibles para hacer llegar una sonrisa y algo de ayuda a los más necesitados de nuestras poblaciones ya sea en forma de donativos económicos, juguetes, alimentos o cualquier otra necesidad que haya que cubrir y a la que podamos aportar nuestro granito de arena.

Volveremos a ver en televisión a deportistas de élite visitando hospitales infantiles, competiciones deportivas en las que los puntos se intercambian por euros, recogidas de juguetes o alimentos a las entradas de los campos y pabellones deportivos en concepto de entrada, todo ello acompañado de entrañables imágenes de Papás Noeles o Reyes Magos. Y es que el deporte tiene un potencial que no tienen otras actividades de ocio: nos llega y nos transmite sensaciones positivas que hacen que empaticemos con las personas a los que van dirigidas las ayudas que nos solicitan.

Aprovechando este potencial, los técnicos de deporte base deben incorporar la solidaridad a los valores que quieren transmitir a los jóvenes deportistas, solidaridad entendida como ayuda a los demás, incluidos sus propios compañeros de equipo o jugadores rivales. Y para comenzar a ayudar a los demás lo primero es empatizar con ellos, es decir, intentar comprender sus sentimientos, y esto es algo que debemos empezar a aprender desde que somos niños.

Pues desde esta columna, y con ese sentimiento navideño del que les hablaba, les deseo que pasen una Felices Fiestas y que el año 2014 traiga éxitos deportivos a los equipos profesionales de nuestra ciudad y éxitos formativos al deporte base melillense.